China llegó decidida a comprar en Brasil. No sólo aumentó el número de las adquisiciones en el país, lo que le tiene a la cabeza de los movimientos entre los compradores. En el acumulado del año hasta el 17 de abril, las fusiones y adquisiciones chinas en el país sumaron 5,670 millones de dólares según la consultora Dealogic, basada en Londres. El monto pone a los chinos al frente de los inversores extranjeros en Brasil en ese tipo de operación.

China representó 37.5% del total de adquisiciones en Brasil en el acumulado del año hasta el 17 de abril y quedó al frente incluso de las compras de los capitales brasileños, que sumaron en el mismo periodo 4,230 millones de dólares, que es una participación de 28% de las inversiones en el sector, según los datos de Dealogic. Entre los extranjeros, China fue seguida de Argentina y Holanda, con adquisiciones de 1,600 millones de dólares (10.5% del total) y 1,100 millones de dólares (7.2%), respectivamente.

Los 5,670 millones de dólares del acumulado hasta el 17 de abril equivalen a la mitad de las adquisiciones de todo el 2016, cuando el total de las operaciones chinas en Brasil llegó a 11,920 millones de dólares, monto que duplicó los 4,900 millones de dólares en adquisiciones del año anterior, según Dealogic.

China también lideró entre los extranjeros las compras el año pasado y prácticamente empató con Brasil en valor de adquisiciones en el país. De entre los inversores extranjeros en operaciones de esa naturaleza en Brasil, los chinos quedaron al frente de Estados Unidos 13.2% del total, con 6,400 millones de dólares , y que casi empataron con los aportes canadienses 6,300 millones de dólares, el 12.9% del total.

El ritmo más fuerte de adquisiciones en el inicio del año corre en paralelo con el incremento del superávit que registra Brasil en el comercio con China. Con el auge de las exportaciones de mineral de hierro y petróleo, combinada con el ritmo aún lento de la recuperación de las importaciones, el superávit comercial a favor de Brasil se elevó de 1,000 millones de dólares en el primer trimestre del 2016 a 5,500 millones de dólares en el mismo período de este año. El balance de los datos es del Ministerio de Industria, Comercio y Servicios (MDIC).

Welber Barral, consultor de la Barral M Jorge, señala que los números de adquisiciiones de China en Brasil siguen la tendencia de crecimiento de la inversión china en el mundo. Los datos de Dealogic apuntan a que las adquisiciones extranjeras de China totalizaron 225,600 millones de dólares en el 2016, provenientes de 791 operaciones. El año anterior fueron de 100,600 millones de dólares en 595 fusiones y adquisiciones.

La evolución de la inversión extranjera directa de China también es un buen indicador de cómo el país asiático se hizo un inversor importante, destaca Luís Afonso Lima, presidente de la Sociedad Brasileña de Estudios de Empresas Transnacionales y de la Globalización (SOBEET, por su sigla en portugués). La participación de China en la inversión extranjera directa creció de 0.1% en el 2000 a 7.2% en el 2015. "Para Brasil es importante conquistar una parte de esa creciente inversión china", afirma.

Lima destaca que, según los números de Dealogic, Brasil recupera su rebanada como destino de las adquisiciones extranjeras chinas. En el 2010, Brasil era el destino de 25% del valor total de las compras, participación que cayó a 14% en el 2011. La caída se acentuó los años siguientes y llegó a prácticamente cero en el 2014. Lima señala que la recuperación se inició en el 2015 y el 2016 cuando Brasil se allegó 5% del total de las adquisiciones extranjeras de China. En los números parciales de este año, ese porcentaje ya llega a 15 por ciento.

Esa participación del total de las adquisiciones chinas es especialmente importante en un momento en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsa medidas para estimular la repatriación de recursos de compañías norteamericanas, evalúa Lima. Si llegaran a aplicarse continúa , la inversión extranjera directa neta de Estados Unidos, el país más importante en el escenario global de adquisiciones, se desplomaría.

Barral añade que que algunas ponderaciones deben ser hechas. Destaca que las adquisiciones chinas en Brasil el año pasado y también en el inicio de este año se concentraron en pocos proyectos de infraestructura. El año pasado, por ejemplo, de los 11,920 millones de dólares invertidos por los chinos, más de 70% 8,610 millones de dólares fueron invertidos por la State Grid en CPFL Energia.

Este año, en enero, la compañía china completó la operación con otros 3,720 millones de dólares en la misma empresa. En el mismo periodo, la State Grid también invirtió 938 millones de dólares en CPFL Energias Renováveis.

Los números muestran que, en términos de valores, China se ha concentrado en grandes adquisiciones en las áreas de energía eléctrica y minería, dice Lima. El año pasado, los 1,690 millones de dólares de China Molybdenum representaron la segunda mayor adquisición de China en Brasil y tuvieron como destino a Anglo American Fosfatos Brasil y a Anglo American Niobio Brasil.

Estas acciones no obedecen a la casualidad, dice Barral. En los países emergentes, las compras chinas se han dirigido a los activos en infraestructura y a los relacionados con los recursos naturales. "Es una decisión estratégica muy clara en Brasil y en África. Es evidente que no están quemando el dinero". Para el analista, la alta participación de China en este tipo de adquisiciones refleja su fuerte poder adquisitivo. "Ellos tienen mayor capacidad de enfrentar los riesgos regulatorios que los grandes fondos de inversión formados por grandes empresas".

Es posible, vaticina Barral, que la participación china en las adquisiciones en Brasil se mantenga alta, ya que hay expectativas de nuevas concesiones en el área de infraestructura. "Por ello es interesante que Brasil ofrezca mayor seguridad jurídica en esos sectores", dice. Esto, puntualiza, permite la diversificación de los inversores y una menor dependencia de una sola fuente de recursos.

 Adquisiciones de China en Brasil