Las expectativas de un fuerte crecimiento de las exportaciones de China ayudaron a calmar los temores de los inversionistas sobre el ritmo de crecimiento de la economía global.

Previo a conocer el reporte oficial, ayer, fuentes del gobierno indicaron que las ventas al exterior habrían crecido hasta 50% anual en mayo.

Por lo que, de acuerdo con especialistas, esto sería una señal contundente de que la probabilidad de una desaceleración de la economía china es mínima.

Lo anterior, se traduce en menores riesgos de que la economía global se enfrente a una recuperación en forma de W .

Las preocupaciones por una disminución en el crecimiento de China han sido fortalecidas luego de un fuerte avance en los precios al consumidor, lo cual generó ajustes en su política monetaria para evitar un sobrecalentamiento de su economía. Para este año, se espera que el PIB del país asiático registre un crecimiento de 9 por ciento.

En este contexto BofA Merrill Lynch indica, en un estudio, que la próxima fase del crecimiento de China, que hasta ahora se ha basado en fuertes exportaciones e inversión en construcciones, estará guiada por el consumo doméstico, el que será impulsado por un ingreso per cápita creciente.

Impulsa mercados

Los comentarios sobre los datos chinos impulsaron los mercados mundiales, el SSEC de la Bolsa de Shangai ganó 2.78 por ciento.

Mientras que en Europa, los principales índices accionarios como el FTSE 100 de Londres y el alemán DAX subieron 1.15 y 1.98%, respectivamente. En tanto, el euro consiguió extender sus ganancias frente al dólar.

En la Bolsa Mexicana, el IPC logró extender sus ganancias al avanzar 0.48 por ciento.