China cambió su objetivo de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año, en momentos en que la segunda mayor economía del mundo impulsa dolorosas reformas para abordar un rápido aumento de la deuda y levanta un cortafuegos contra los riesgos financieros.

China pretende expandir su economía aproximadamente en 6.5%, informó el primer ministro Li Keqiang en el marco de la inauguración de la sesión anual del Parlamento. El objetivo es realista y ayudará a dirigir y mantener las expectativas, dijo.

Anteriormente, el país estableció su rango meta de crecimiento entre 6.5 y 7%, apoyado por un récord de préstamos bancarios, un auge inmobiliario de naturaleza especulativa y miles de millones de dólares en inversión gubernamental. Pero mientras el gobierno da pasos para enfriar el mercado inmobiliario, los nuevos créditos se desaceleran y se endurece la inversión, por lo que China tendrá que depender más del consumo doméstico y la inversión privada para crecer.

Los acontecimientos, tanto dentro como fuera de China, exigen que estemos preparados para afrontar situaciones más complicadas y serias , dijo Li, añadiendo que el crecimiento mundial seguía desacelerado, mientras que la desglobalización y el proteccionismo estaban ganando impulso.

El crecimiento de aproximadamente 6.5% es suficiente para salvaguardar el empleo, dijo Huang Shouhong, director de la Oficina de Investigación del Consejo Estatal.

China añadió 13.14 millones de nuevos empleos urbanos en el 2016, con el número de graduados universitarios que encontraron trabajo o comenzaron una empresa en niveles récord, según el informe de Li.

Por su parte, Michael Tien, delegado de Hong Kong ante el Parlamento de China y fundador de la cadena de ropa G2000, dijo que estaba sorprendido por la cifra de 6.5 por ciento.

Creo que es muy elevada , declaró. En los últimos años, fuera cual fuera el número que daban, siempre lo cumplían, y siempre lo superaban un poco. Así que con esta economía, 6.5% es increíble , afirmó.

Un delicado equilibrio

Por otro lado, economistas aseveran que será complicado apoyar el crecimiento y mantener la liquidez, mientras al mismo tiempo se buscan reformas y se intenta dominar a las díscolas fuerzas económicas.

El objetivo del 2017 respecto del suministro de dinero fue recortado ligeramente en torno a 12%, desde aproximadamente 13% para el 2016. La meta de déficit presupuestario del gobierno se mantuvo sin cambios, en 3% del PIB.

Li indicó que China continuará aplicando una política fiscal proactiva y añadió que el gobierno tenía el propósito de reducir la carga impositiva a las compañías en aproximadamente 350,000 millones de yuanes este año.

En los últimos meses, Pekín ha marcado un cambio gradual desde la política monetaria expansiva para desalentar la inversión especulativa. Desde febrero, el banco central ha elevado las tasas de interés en algunos préstamos.

Jia Kang, exdirector del Instituto de Ciencia Fiscal del ministerio de Economía, dijo a Reuters que no esperaba un alza de las tasas, al menos en el corto plazo. Parece improbable, dado que la estabilidad es lo primero en el corto plazo .

En la actualidad, los riesgos sistémicos están bajo control, pero China debe estar plenamente alerta y construir un cortafuegos contra los riesgos financieros, añadió.