El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés) rebajó este jueves su pronóstico de crecimiento económico para Estados Unidos y China, al mismo tiempo que advirtió que la expansión global podría alcanzar su punto más débil desde la crisis financiera mundial.

Citando el impacto económico del brote de coronavirus, el IIF redujo su proyección de crecimiento de Estados Unidos este año a 1.3%, por debajo de 2% anterior, con el epicentro de debilidad en el segundo trimestre del 2020, y el de China a sólo 4%, desde 5.9% previsto con anterioridad.

El crecimiento global en el 2020 posiblemente podría acercarse a 1%, muy por debajo de la expansión de 2.6% en el 2019, y el más débil desde la crisis financiera, según el IIF.

“El rango de resultados potenciales es amplio y depende de la propagación del virus y las consecuencias económicas resultantes, todo lo cual es muy incierto en esta etapa”, indicaron los economistas del IIF en un informe.

Además de las dos economías más grandes del mundo, el IIF precisó vulnerabilidades en Alemania, Japón y los mercados emergentes.

En un movimiento de emergencia para proteger a la principal economía mundial del impacto de la epidemia del Covid-19, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) redujo este martes las tasas de interés en 50 puntos base, a un rango objetivo de 1 a 1.25 por ciento.

La medida de la Fed es una oportunidad para reducir las tasas para aquellos bancos centrales de mercados emergentes que hasta ahora se habían retrasado debido a la preocupación de que sus monedas podrían debilitarse, destacó el IIF.

Eso fue especialmente importante en países de alto rendimiento y bajo crecimiento como México y Sudáfrica y, en general, en los mercados emergentes donde el crecimiento ha sido débil, puntualizó.

El BCE seguiría los pasos de la Fed

Por otra parte, especialistas estimaron que el Banco Central Europeo (BCE) siente la presión de la Reserva Federal.

“Por primera vez desde que la epidemia del coronavirus se propagó fuera de Asia, los inversionistas dan por hecho que la institución que preside Christine Lagarde recortará el precio del dinero con urgencia en la cumbre que mantendrá el próximo jueves en Frankfurt”.

La tasa de depósito, si se cumplen estas apuestas, se situaría en -0.6%, y cada vez más lejos de volver al terreno positivo. La inesperada acción de la Fed, con un contundente recorte de tasas, ha sido clave en el cambio de las expectativas del mercado, que confiaban en que la acción inmediata del BCE llegaría por otros derroteros y que sólo en futuras reuniones se plantearía rebajar el precio del dinero.