TORONTO- Funcionarios chinos, en un gran cambio de enfoque, dijeron el sábado que recibían con agrado cualquier discusión sobre las monedas como parte de las conversaciones acerca de la economía global, pero insistieron en que sólo Pekín determinará la política para el yuan.

Su apertura a permitir al menos alguna discusión sobre tipos de cambio, en la cumbre del Grupo de las 20 (G20) mayores economías desarrolladas y emergentes en Toronto, representó una línea más flexible que en recientes semanas.

Pekín dijo previamente que el debate sobre el yuan no tenía lugar en los foros internacionales.

Pero los funcionarios, un desfile de jefes del banco central, el Ministerio de Comercio y una poderosa agencia de planificación central, también trataron de desviar el eje de atención de la moneda, diciendo que sólo era una pequeña pieza en el rompecabezas mayor de cómo China recortará su dependencia de las exportaciones.

"Sobre el asunto de la presión por el tipo de cambio, creo, para ser preciso, que deberíamos llamarlo discusiones relacionadas al tipo de cambio", dijo Zhang Tao, un director general del Banco Popular de China, en una conferencia de prensa al comienzo de la cumbre del Grupo de las 20 naciones ricas y emergentes.

"El G20 es para discutir asuntos macroeconómicos de interés mutuo y esto, por supuesto, incluye tipos de cambio", dijo. Sostuvo que la presión que China sintió en este encuentro del G20 fue similar a la de cumbres anteriores.

Luego de llamados de Washington y otros para que China deje subir su moneda, Pekín dijo una semana atrás que finalizaría una paridad de facto del yuan al dólar que había estado en vigor por unos dos años.

Un borrador de comunicado de la cumbre del G20 recibió con agrado la medida de China para hacer su moneda más flexible y sus esfuerzos para elevar la demanda doméstica, dijo un funcionario del G20.