La economía mexicana conseguirá una expansión de 2.3% en el 2018, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Esta expectativa incorpora una ligera corrección a la baja sobre la previsión que tenían en diciembre del año pasado, cuando previeron un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2.4 por ciento.

En su actualización semestral de proyecciones, reconoció que el proteccionismo internacional y los conflictos geopolíticos son factores de riesgo que pesan sobre las previsiones de México y la región en su conjunto.

De acuerdo con la Comisión, el crecimiento de las remesas ha sido determinante para apuntalar al consumo y advierte que la inversión y el gasto público tendrán un menor aporte al crecimiento del PIB.

Esta corrección ligera no tuvo impacto en la previsión de la región de América Latina y el Caribe, que según la Cepal, logrará una expansión promedio de 2.2 por ciento.

En un comunicado, detallaron que la expansión regional estará sostenida por el mayor dinamismo de Brasil, para quien prevén un crecimiento de 2.2%, ligeramente superior a 2% estimado en diciembre.

De acertar, evidenciaría una importante aceleración de la región desde 0.9% que consiguieron crecer en el 2017.

Argentina logrará un incremento de 2.5%, tasa estimada que incorpora un recorte desde 3% previsto por la Cepal en diciembre pasado.

A pesar de que Perú transita por un cambio de presidente, tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, por cargos de corrupción, la Comisión mantuvo sin cambios su pronóstico de crecimiento, en 3.5 por ciento.

El desempeño de las economías sudamericanas favorecerá a una expansión de ese segmento de la región de 2 por ciento.

DINAMISMO EN CENTROAMÉRICA

La economía más dinámica de la región será Panamá con un crecimiento de 5.6%, ligeramente superior al estimado en 5.5% previo.

A pesar de que esta economía centroamericana tendrá una expansión que será más del doble que la dinámica regional, no es capaz de impulsar el crecimiento de América Latina, pues su aportación al PIB regional no es suficientemente alta.

A la cola de la actividad económica, se mantiene Venezuela con una recesión de 8.5% que es mucho más profunda de la estimada en diciembre, de 5.5% en su PIB.

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