Las cajas de ahorros españolas han pedido un total de 11,000 millones de euros de ayudas para completar varias fusiones que implicarán la supresión de cerca del 15% de sus trabajadores, indicó este miércoles el Banco de España.

Tras finalizar el martes a medianoche el plazo para que las cajas pidieran ayudas al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), éstas se elevan a "unos 11,000 millones de euros", dijo.

Las cajas de ahorros son entidades muy vinculadas a los gobiernos regionales españoles --aunque no cotizan en bolsa-- que prestaron considerablemente a las empresas constructoras durante el "boom" inmobiliario y se han visto muy afectadas por la caída del sector.

El Banco de España y el gobierno han impulsado las fusiones, en torno a una decena, para que éstas recorten gastos.

Esto implicará "suprimir el 15% de sus efectivos y el 20% de sus sucursales", según el portavoz del Banco.

Según los medios españoles, ello implicaría la eliminación de entre 12,000 y 30,000 puestos de trabajo, en un momento en que el desempleo se eleva en España al 20% de la población activa.

Una de las fusiones, que afecta a siete cajas, entre ellas Caja Madrid, la segunda del país, podría provocar un recorte de 3,400 empleados, según El Mundo.

Las uniones de cajas se llamarán "Sistema Institucional de Protección (SIP)", también conocidas como "fusión fría", que prevén la creación de una "sociedad central" para compartir riesgos a través de un mecanismo de solidaridad común pero donde cada caja conserve su marca comercial y sus oficinas.

RDS