La depreciación que ha sufrido el peso en México por la crisis de deuda en la zona euro no debe preocupar porque sólo se trata de un reacomodo ordenado en las posiciones de los inversores, dijo el jueves el jefe del banco central mexicano.

Agustín Carstens dijo a periodistas que no debe preocupar "el proceso de limpieza" de los inversionistas al dejar posiciones riesgosas como el peso, por activos más seguros como el dólar, tras la ola de nerviosismo generada por la situación fiscal de Grecia.

"Este proceso de disminución de posiciones especulativas se ha dado en un mercado ordenado, en un mercado con mucho volumen y, por lo tanto, creo que ese proceso de limpieza va a favorecer la estabilidad de nuestro mercado hacia adelante", dijo Carstens.

Deuda de México, de las más favorables entre emergentes

El gobernador del Banco de México afirma que la deuda pública del país es de las más favorables entre los emergentes, lo que nos permitirá enfrentar la crisis de Europa en mejores circunstancias.

Tras participar en la inauguración del evento Remesas Américas 2010, que organiza en México el BID, Agustín Carstens destacó que el banco central y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores se han cerciorado de que los bancos españoles que operan en el país, tengan independencia financiera de sus matrices. Con ello se ha acotado el riesgo que pudiera haber de un contagio sobre cualquier evento que pudiera presentarse en España.

"Los bancos españoles operan aquí como mexicanos", aseguró.

E incluso adelantó que el supervisor financiero del país, es decir la CNBV "está contemplando hacer más rigurosas las limitaciones de los créditos relacionados". Reconoció que la crisis griega ha tenido una impresionante severidad y también advirtió que la recuperación de Estados Unidos no ha sido lo contundente que se esperaba.

Rechaza Ley de Arizona

En conferencia de prensa dictada al término de su participación en el foro, se manifestó en contra de la Ley antiinmigrante de Arizona y reconoció que este tipo de regulaciones y políticas antiinmigrante, sí terminarán por afectar el flujo de remesas al país y al continente. Sugirió la implementación de políticas públicas para facilitar la bancarización en México, con las remesas como impulso.

Y sugirió que podrían promoverse una bajada en el costo de los envíos de recursos, conectar el flujo de remesas con los servicios financieros, establecer financiamientos de vivienda con estos recursos, y facilitar la creación de ahorro en remesas.

Pero el desafío final en materia de flujos y migración, expuso, debe ser la creación de oportunidades de empleo mejor pagado y de calidad para crear plazas laborales dignas que mantengan a la población produciendo en el país. En este momento esta por terminar ponencia de Luis Alberto Moreno, presidente del BID.

Con información de Reuters

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RDS