Los precios cayeron de 0.6% en enero en la zona euro, lastrados por la bajada de las tarifas energéticas, según una primera estimación de la agencia europea de estadísticas Eurostat que precisa el riesgo deflación.

En diciembre la zona euro había registrado una evolución de precios negativa, de -0.2%, por primera vez desde octubre de 2009. El escenario se repite, y acentúa, por segundo mes consecutivo.

Esta cifra es la más baja de la historia de la moneda única. Los precios ya alcanzaron este nivel de contracción en julio de 2009.

La deflación, un fenómeno de baja prolongada y generalizada de los precios y sueldos que desalienta el consumo y la actividad, constituye un azote para la zona euro que busca con desesperación reanudar con el crecimiento económico.

Para disipar este peligro y relanzar tanto la inflación como el crecimiento, el Banco Central Europeo (BCE) sacó su artillería pesada el 22 de enero decidiendo la inyección de montañas de liquidez en el circuito económico, las compras de deuda, versión moderna de la plancha impresora de billetes.

En total, la institución se prepara para inyectar 1.14 billones de euros en el circuito financiero.

"La caída de los precios y las alarmantes expectativas sobre hacia dónde se orientan, deja en evidencia que ya era hora de actuar", dijo a Bloomberg Richard Barwell, economista del Royal Bank of Scotland.

La fuerte caída en los precios en enero se atribuye a la brutal caída de las tarifas de la energía, que se contrajeron 8.9 por ciento. En diciembre ya habían registrado una fuerte caída, de 6.3 por ciento.

En el sector de los alimentos, las bebidas alcohólicas y el tabaco también se contrajeron los precios (-0.1% contra precios estables en diciembre), así como en el sector de los bienes industriales sin contar la energía (-0.1%).

El único alza concierne a los servicios, aunque se desacelera: 1% contra 1.2% un mes anterior.

erp