La caída de los precios del petróleo está afectando a los bancos estadounidenses, cuyas pérdidas por préstamos incobrables aumentaron por primera vez en cinco años y medio, según datos oficiales.

Las ganancias bancarias aumentaron 11.9%, en los últimos tres meses del 2015, comparadas con las del año previo, gracias a un aumento de los ingresos. Los gastos por trámites legales disminuyeron a medida que fueron resolviéndose pleitos desembocados por la crisis financiera.

La información divulgada por el Instituto de Garantías de Depósitos mostró un aumento de las pérdidas por préstamos no devueltos por primera vez desde el 2009, cuando la crisis financiera estaba en fulgor.

El aumento de los préstamos que los bancos calificaron de irrecuperables fue particularmente notorio de 43.4%-, a medida que la caída de los precios petroleros socavaba a las empresas energéticas.

La caída de los precios petroleros ocurrida en el último año y medio actualmente rondan los 30 dólares por barril, comparados con 100 dólares, a mediados del 2014 han mermado las ganancias de compañías que a su vez se han visto obligadas a suspender proyectos. Los grandes bancos de Wall Street han dado préstamos a compañías energéticas para financiar la producción petrolera. A medida que las ventas petroleras bajan, la situación de estas empresas sufre y muchas se declaran incapaces de pagar sus préstamos.

Las repercusiones se han hecho sentir sin demora. Los seis principales bancos de EU JP Morgan Chase, Goldman Sachs, Citigroup, Morgan Stanley, Wells Fargo y Bank of America han otorgado miles de millones de dólares en préstamos a compañías energéticas que jamás podrán cobrar. El valor de esos préstamos tendrá que ser considerado pérdida para los bancos, advirtió la agencia calificadora Moody’s.

Los préstamos a empresas energéticas, para los bancos grandes, son una pequeña parte de sus préstamos totales, pero aun así serán apreciables.

Hay bancos más pequeños, regionales, que operan en zonas como Texas y Dakota del Norte y que dan servicio especialmente a compañías energéticas. Esos bancos se verán particularmente golpeados.

El fenómeno sucede justo cuando comenzaba a surgir una tenue recuperación del sector bancario, apabullado por la crisis del 2008.

La cantidad de bancos problemáticos según el gobierno disminuyó a menos de 200, por primera vez en más de siete años, desde que estalló la crisis financiera.

Martin Gruenberg, director del Instituto de Garantías de Depósitos, enfatizó cómo los bajos precios de los combustibles están afectando a los bancos.

Recientemente, el panorama del mercado a nivel nacional e internacional ha llevado a mayores inquietudes sobre el futuro económico estadounidense y el futuro de la industria bancaria , explicó Gruenberg, en conferencia de prensa.

Hasta ahora, el rendimiento de los bancos no ha sido afectado de manera significativa. Sin embargo, aún está por verse el efecto total de la caída de los precios energéticos y de otras materias primas , añadió.