En el primer trimestre del año, las remesas que envían los mexicanos sobre todo desde Estados Unidos sumaron 4,819 millones de dólares, lo que significó una baja de 11.99%, informó el Banco de México.

Para el gobernador del instituto central, Agustín Carstens, al parecer las remesas ya tocaron fondo, con lo cual comenzarán a presentar un proceso de recuperación.

Y es que el dato mensual de marzo fue positivo en cuanto a monto, con 1,949 millones de dólares contra los 1,548 millones de febrero. Aunque tiene una variación negativa de 7.3%, respecto del mismo mes del 2009.

Datos difundidos por el banco central indican que el principal mecanismo de envío fueron las transferencias electrónicas, las cuales observaron una baja trimestral de 11.7% respecto del primer trimestre del 2009.

Los envíos en efectivo y especie también se vieron afectados al presentarse una disminución de 26.9 por ciento.

Al cierre de marzo se registraron 15.38 millones de operaciones en número de remesas, lo que significó 3.87% menos que el mismo periodo del año pasado.

Hace un año, los mexicanos que trabajan o residen del otro lado de la frontera mandaron en promedio 342.32 dólares en cada transferencia hacia México. Hoy este monto se redujo a 313.42 dólares en promedio.

Estados sin remesas

Por entidades federativas todas resultaron afectadas. La caída en los estados fue generalizada.

Sin embargo, Puebla que concentra 5% de las remesas totales, recibió 23.9% menos respecto del primer trimestre del año pasado con 250.8 millones de dólares.

Otra entidad que padeció el menor flujo de remesas fue Querétaro con -18.4% al captar sólo 77.4 millones de dólares, seguido de Guerrero con una caída de 18.1% e Hidalgo con 17.9% por debajo de las que recibieron las familias de esa entidad.

Michoacán se convirtió en el principal receptor de los llamados migradólares con 10.5%, seguido por el Estado de México con 8.2% y Guanajuato con 9.1 por ciento.

Economía EU

En el reporte trimestral de la inflación del Banco de México, se pone de manifiesto que en el primer trimestre la producción industrial en Estados Unidos continuó con una fuerte expansión mostrada desde la segunda mitad del año pasado.

No obstante, los bajos niveles de capacidad utilizada, así como la elevada tasa de desempleo indican que la economía estadounidense operará en condiciones de holgura durante cierto tiempo.

En el informe del Banco de México se hace énfasis en que la inversión del gasto en construcción no residencial presenta signos de debilidad, pues tendió a debilitarse en los tres primeros meses.

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