La confianza de los consumidores en Alemania cayó de cara a abril hasta 9.8 puntos, su nivel más bajo en cinco meses y por debajo de 10 puntos que preveían los expertos. El índice se vio moderadamente afectado en marzo por el aumento de la inflación.

Con respecto a las expectativas económicas y la disposición a realizar grandes compras se registró una recuperación en relación con el retroceso del mes anterior, las perspectivas de ingresos experimentaron una ligera caída por segundo mes consecutivo, según refleja el indicador mensual elaborado por GfK y publicado por esta consultora.

Un aumento de la inflación en Alemania y el consiguiente aumento de la preocupación por el poder adquisitivo de los ingresos frenó la recuperación total de la confianza del consumidor , dijo Rolf Buerkle, investigador del GfK, en un comunicado.

La inflación de Alemania fue de 2.2% en febrero desde 1.9% del mes anterior, impulsada principalmente por el incremento de los precios en energía y alimentos.

Por su parte, la tendencia a ahorrar aumentó también en marzo, por lo que la consultora pronostica para abril una caída del indicador que mide la confianza de los consumidores, elaborado a partir de la opinión de cerca de 2,000 encuestados, hasta 9.8 puntos, ligeramente por debajo de 10 puntos de marzo.

Así, el aumento de la inflación y la consiguiente preocupación por cómo puede afectar a la capacidad adquisitiva impidió que los consumidores recuperaran por completo el optimismo.

La consultora estima que el retroceso en febrero del indicador que mide las expectativas económicas fue sólo momentáneo ante la inseguridad que despiertan en muchos consumidores las políticas del nuevo presidente estadounidense.

Al contrario, las expectativas de ingresos volvieron a caer en marzo, aunque en términos generales continúan siendo elevadas.

Precios de la energía

Sobre todo el aumento notable de los precios de la energía ha hecho mella en los consumidores, que por regla general reaccionan de manera más sensible al cambio en el umbral de determinados precios como los de la gasolina, el diesel o el combustible de calefacción, al considerar que afecta su capacidad adquisitiva.

No obstante, los consumidores siguen considerando la estabilidad del mercado laboral como el criterio más importante, pues reduce el temor ante una posible pérdida del puesto de trabajo, lo que al mismo tiempo les concede una mayor seguridad a la hora de planificar, especialmente, cuando se trata de adquisiciones mayores.

La consultora considera que la actual fase, ligeramente débil en lo que respecta al clima de consumo, llegará a su fin cuando la inflación vuelva a bajar con el descenso de los precios del crudo.

A pesar de los riesgos adicionales, como el rumbo de las políticas económicas estadounidenses, las futuras negociaciones para el Brexit, así como el resultado incierto de las elecciones en Francia, Alemania e Italia, el consumo privado continuará siendo este año un pilar importante para el desarrollo en términos generales de la economía alemana, estima GfK.