Las autoridades mexicanas tendrán un mayor margen de maniobra en materia de disponibilidad de recursos para el 2018, cuando requerirán más gasto para la elección presidencial y para financiar la reconstrucción tras los recientes sismos y huracanes.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) destacó que tras la aprobación de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) para el 2018 por parte del Congreso, los recursos serían superiores respecto a los aprobados y esperados para este año.

“De hecho, nuestras estimaciones para el cierre de este año muestran cifras incluso más altas que las estimadas por las autoridades para el 2018. Esto hace pensar que igualmente para el próximo año sin duda las autoridades tendrán un mayor margen de maniobra”, agregó.

En su publicación mensual, Análisis económico ejecutivo, refirió que la Cámara de Diputados aprobó modificaciones a diversas variables del marco macroeconómico con el que se elaboró el Paquete Económico para el 2018.

Ello, con el objetivo de incrementar el total de recursos públicos establecidos en la iniciativa de Ley de Ingresos que el 8 de septiembre pasado entregó el Ejecutivo al Congreso para su análisis y aprobación.

Las modificaciones consistieron, por una parte, en elevar el tipo de cambio de un promedio de 18.10 a 18.40 pesos por dólar, y por otra, incrementar en 2.50 dólares el precio del barril del petróleo para ubicarlo en 48.50 dólares.

Con estos cambios, la Ley de Ingresos aprobada por la Cámara de Diputados para el 2018 anticipa un total de recursos de 5 billones 279,700 millones de pesos, lo que significa un aumento de 43,300 millones de pesos respecto a la propuesta original del Ejecutivo.

El organismo de investigación y análisis del sector privado detalló que este monto en principio cubriría gran parte del costo que se tiene previsto para el proceso de reconstrucción tras los sismos de septiembre, equivalente a casi 48,000 millones de pesos.

De este total de recursos, precisó, 501,400 millones de pesos corresponden con ingresos derivados de financiamientos, dentro de los cuales se aprecia un aumento de 10,000 millones de pesos en el rubro de endeudamiento interno del gobierno federal.

El resto de recursos, que asciende a 4 billones 778,300 millones de pesos, corresponde con ingresos presupuestales, cifra que representa un aumento real de 4.6% respecto de la aprobada para el 2017 y uno de 1.8% en comparación con el monto esperado para el cierre del año.

Estos porcentajes se comparan con los incrementos de 3.6% y 0.9% calculados originalmente.