Monterrey, NL. Ernesto O’Farrill Santoscoy, presidente de Bursamétrica, afirmó que en 2020 podría haber una recesión en Estados Unidos, lo que afectaría a México.

Explicó que el ciclo de bonanza económica se ha prolongado por 10 años, esto debido a la reducción de impuestos tan agresiva y al déficit fiscal tan alto, además de que el ciclo económico requiere un respiro, “la teoría es un desequilibrio entre ahorro e inversión”.

Así lo comentó durante la Asamblea General Ordinaria 135 de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Monterrey).

Explicó que por otra parte el déficit fiscal de Estados Unidos es superior al billón de dólares, “de repente puede generar un disparo en la tasa de interés, a la que tiene que financiar el gobierno americano”.

Además, el desempleo empieza a generar una presión salarial, pues el salario está al 4%, cuando la inflación está al 3%, esto va a generar una presión de costos del lado laboral.

“Pero también vemos capacidad utilizada sobrada, las industrias trabajan al 74% de su capacidad, si no hay inversión tarde o temprano llegará la recesión”, alertó el analista.

Al mes de febrero de 2019, las cosas en Estados Unidos se ven muy bien, industria está arriba de 60 puntos, en el caso de México tuvo una recuperación importante, a pesar de la caída del sector automotriz y caída en la producción de Pemex

Economía de México

En el caso de México, dijo O’Farrill, la situación “es muy complicada”, a pesar de que el presidente, Andrés Manuel López Obrador conoce a México como nadie, enfrenta varios retos.

Uno de estos retos es que hay 120,000 millones de dólares en inversión financiera, están en manos de residentes extranjeros.

Dijo que Agustín Carstens estuvo creando una barrera de contención, aumentando las tasas de interés, quedó muy alta.

Con la decisión de cancelar el aeropuerto de Texcoco, las calificadoras empezaron a bajar nota de Pemex y ahora amenazan la deuda soberana, menos dinero, más caro, por ello, no es conveniente para un gobierno que ha prometido dar beneficios sociales sin aumentar impuestos.

La administración debe cambiar radicalmente en las políticas que pensaba implementar para que se evite la reducción en la calificación.

Reiteró que hay una gran cantidad de valores gubernamental en manos de inversionistas extranjeros, “si nos quitaran el grado de inversión de la deuda soberana, vuela en segundos (…) y vendría una recesión”, alertó.