El nuevo presidente del Bundesbank (el Banco Central alemán), Jens Weidmann, se opuso este viernes a una reestructuración de la deuda griega, tomando la misma posición que el Banco Central Europeo (BCE).

"Modificar los plazos de las obligaciones griegas no puede sustituir al programa de ajuste" de las finanzas públicas, declaró Weidmann en una conferencia conjunta con el Banco de Francia en Hamburgo (norte).

Reescalonar los vencimientos "no mejoraría en nada los otros factores que determinan la sustentabilidad del nivel actual de la deuda: de las perspectivas de crecimiento y de un excedente presupuestario", declaró.

Una decisión en ese sentido haría "imposible" aceptar las obligaciones griegas como garantías cuando los bancos quieran endeudarse con el BCE. Numerosos bancos griegos se verían "privados de financiamiento", agregó.

Finalmente "los riesgos de contagio a otros países aumentarían significativamente" según Weidmann.

Los esfuerzos de Atenas en materia de consolidación presupuestaria y de reformas estructurales son "inevitables", aunque impliquen momentos "dolorosos para la economía y la población".

El Bundesbank y el BCE parecen muy aislados en su oposición a toda reestructuración de la deuda griega, un escenario que aparece como el más probable.

RDS