El Bundesbank sugiere que los países que estén a punto de la quiebra deberían recurrir a la riqueza privada de sus ciudadanos mediante un impuesto extraordinario sobre el capital antes de pedir ayuda a otros Estados.

Un impuesto sobre el capital corresponde con el principio de responsabilidad nacional, según la cual los contribuyentes son responsables de las obligaciones de sus gobiernos antes de requerir la solidaridad de otros Estados , indicó el Bundesbank en su informe mensual.

El banco central alemán advirtió que un gravamen de este tipo conllevaba riesgos importantes y su aplicación no sería fácil, añadiendo que sólo debía considerarse en casos excepcionales, por ejemplo, para evitar una insolvencia soberana.

En teoría, una contribución semejante podría efectivamente ayudar a bajar la deuda pública del país. El Fondo Monetario Internacional ya manejó esa posibilidad en la segunda mitad del 2013 y propuso que éste fuera de 10 por ciento.

El Bundesbank consideró que, en el caso de Alemania, la aplicación de esa medida no se discute, ya que las finanzas del país están en mejor estado.

Sin embargo, el Instituto de Investigación Económica en Berlín estimó que si se cobrara una contribución obligatoria a los ahorradores e inversionistas en Alemania con más de 250,000 euros en su cuenta, el Estado recaudaría 230,000 millones de euros, suficientes para bajar la presión de la crisis, afirmó.