La Comisión Europea advirtió este miércoles de los “excesivos desequilibrios” en Italia, la tercera economía de la zona euro, a la que insta a adoptar urgentemente medidas para sanear sus finanzas en un contexto de deterioro de sus perspectivas económicas.

En su informe sobre el Semestre Europeo, que busca ajustar las políticas económicas de los países al marco europeo, Bruselas alerta de la “elevada deuda pública” italiana y la “débil dinámica de la productividad”, cuando el nivel de desempleo sigue siendo elevado.

Italia “debe tomar medidas para mejorar la calidad de sus finanzas públicas, aumentar la eficiencia de su administración pública y de su sistema judicial, mejorar su entorno empresarial y reforzar su mercado laboral y su sistema financiero”, dijo el comisario europeo de Asuntos Financieros, Pierre Moscovici.

“La urgencia de hacer es tanto mayor cuanto las perspectivas económicas de Italia son cada vez más débiles”, alertó en rueda de prensa Moscovici al presentar en Bruselas los informes del Semestre Europeo.

El ejecutivo comunitario redujo a principios de febrero un punto, hasta 0.2%, su previsión de expansión de la economía de Italia para el 2019, después que el gobierno italiano anunciara haber entrado en recesión en el último trimestre del 2018.

Italia se ve afectada por la desaceleración de la economía europea, las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, pero también por la prudencia de sus empresas, preocupadas por la política del gobierno de coalición entre ultraderechistas y antisistema en Roma.

Para hacer frente a la coyuntura, Roma aboga por un presupuesto expansionista para el 2019, que, tras un pulso con la Comisión Europea, contará con un objetivo de déficit de 2.04% del PIB, menor del planeado, pero mucho mayor de 0.8% al que se comprometió en el anterior gobierno.

Pero Italia basa su presupuesto en un crecimiento de 1%, una previsión muy optimista para los expertos y las instituciones internacionales, ya que si el crecimiento es menor, el déficit podría aumentar mucho más.

La deuda pública italiana se sitúa en torno a 130% de su PIB. El desempleo, por su parte, se redujo dos décimas en diciembre, a 10.3%, por encima de 7.9% registrado en la zona euro en su conjunto, según la oficina europea de estadísticas Eurostat.

El vicepresidente de la Comisión para el Euro, Valdis Dombrovskis, aseguró que el ejecutivo comunitario “se mantendrá vigilante y seguirá de cerca la evolución de la situación en Italia”.

Bruselas debe publicar sus recomendaciones sobre las políticas económicas y los presupuestos de sus países miembros el próximo 29 de mayo, una decisión que evita que los últimos días de campaña de las elecciones europeas se vean afectados por éstas.