La Comisión Europea rebajó este jueves las optimistas previsiones económicas del gobierno populista italiano, especialmente su déficit público, cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) alerta de un “contagio” de las turbulencias en Italia a otros países europeos.

“Nuestras proyecciones difieren un poco de las del gobierno” italiano, ironizó en rueda de prensa el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, una situación que, para Roma, se debe al “análisis parcial y no atento” por parte de Bruselas.

En sus previsiones de otoño, el ejecutivo comunitario estima de hecho que el déficit de Italia alcanzará 2.9% de su Producto Interior Bruto (PIB) el próximo año y 3.1% en el 2020, muy por encima de las previsiones de Roma, que prevé 2.4% y 2.1%, respectivamente.

Bruselas, que rechazó el 23 de octubre el plan presupuestario italiano para el 2019 por un riesgo de incumplimiento de las reglas fiscales europeas, sitúa el nivel de déficit por encima del límite de 3% del PIB, marcado por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

Este desvío en el presupuesto del gobierno de la tercera economía de la zona euro, una coalición de ultraderechistas y antisistema, no reduciría la deuda del país que, según la Comisión, debería estabilizarse en torno a 131% del PIB en los dos próximos años.

Italia tiene hasta el 13 de noviembre para presentar un presupuesto revisado a la UE. Si no cambia sus políticas, Roma se expone al inicio de un "procedimiento por déficit excesivo" y, a largo plazo, a eventuales sanciones económicas.

Contagio y Turbulencias 

Los ministros de Finanzas de la Eurozona había intentado sin éxito convencer a su homólogo italiano, Giovanni Tria, de revisar sus planes. El presupuesto “no cambia”, aseguró.

La inflexibilidad italiana hace temer, además del pulso con la Comisión, eventuales turbulencias en los mercados e incluso el regreso de una crisis de la deuda.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió este jueves de un “contagio” de las turbulencias financieras en Italia a los países europeos que tengan los “fundamentos macroeconómicos más frágiles”.

Con los intereses que deben pagar los bonos soberanos italianos en su “nivel más alto desde hace cuatro años”, el FMI afirma, no obstante, que “las repercusiones en otros mercados fueron por el momento relativamente limitadas”.

Italia construyó su presupuesto sobre una previsión de crecimiento muy optimista de 1.5% en el 2019, cuando la Comisión anticipó este jueves un crecimiento de 1.2% para el próximo año y de 1.3% en el 2020.

“Nuestras previsiones de crecimiento son más prudentes y nuestras previsiones en materia de gasto, más elevadas” que las de Roma, resumió Moscovici para explicar las diferencias.

A nivel de los 19 países de la Eurozona, la Comisión revisó ligeramente a la baja su previsión de crecimiento de la zona euro para el 2019 y mantuvo sin cambios la del 2018, advirtiendo de “una creciente incertidumbre a nivel mundial”.

El ejecutivo europeo proyecta una expansión de 2.1% para este año. Para el 2019, sus nuevas previsiones rebajan una décima las de su última evaluación en julio, a 1.9 por ciento. En el 2020, la expansión seguiría ralentizándose, hasta 1.7 por ciento.

Por países, Bruselas reduce dos décimas el crecimiento de España, la cuarta economía del euro, hasta 2.6% para el 2018 y hasta 2.2% para el 2019. En el 2020, registraría 2 por ciento.

Alemania, la primera economía, registraría un crecimiento de 1.7% este año, seguido de 1.8% en el 2019, antes de perder una décima un año después. La expansión en Francia pasaría de 1.7% en el 2018 a 1.6% en los dos ejercicios siguientes.

“La incertidumbre y los riesgos, tanto externos como internos, progresan y empiezan a pesar sobre el ritmo de la actividad económica”, señaló el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, citado en un comunicado.

Entre los riesgos figuran las tensiones comerciales internacionales, el alza del precio del petróleo y la "perspectiva de una desaceleración de la mejora del mercado de trabajo", así como el resultado de la negociación del Brexit.