David Cameron, primer ministro de Reino Unido, advirtió a sus compatriotas que la canasta básica subirá si el país decide dejar la Unión Europea (UE) en el referéndum del 23 de junio, refiriéndose a una posible caída del valor de la libra.

Cameron está liderando la campaña para mantener a Reino Unido en la UE antes del plebiscito, cuyo resultado tendrá amplias consecuencias para la economía del país, su papel en el comercio mundial y su estatus diplomático a nivel global.

Estudios independientes muestran que votar por la salida afectaría el valor de la libra, encareciendo las importaciones y subiendo los precios en las tiendas , argumentó Cameron en un comunicado.

Sus comentarios significaron un cambio en la estrategia de la campaña por la permanencia, destacando la relación entre los riesgos macroeconómicos que han dominado el debate hasta ahora y su potencial impacto en la vida diaria de los británicos.

Esto no tiene que ver con economía áspera, sino con la seguridad económica de las familias que trabajan en Reino Unido , acotó.

La advertencia procede de un análisis gubernamental del impacto a corto plazo que tendría la salida británica para los ciudadanos. El estudio indicó que el valor de la libra caería 12%, de acuerdo con evaluaciones de impacto externo.

Asimismo, la cuenta promedio familiar de alimentos y bebidas subiría casi 3% o 120 libras (174.06 dólares) al año. Los costos de la ropa y el calzado se elevarían 5% o 100 libras anuales.

Asimismo, George Osborne, jefe del Tesoro, aseveró que los precios de las viviendas en Reino Unido caerían hasta 18% si el Brexit se lleva a cabo .

Los análisis del Tesoro indican que los precios de las propiedades caerían entre 10 y 18% si Reino Unido se sale del bloque. Osborne agregó que esto provocaría un shock económico profundo , con caída de los precios de las propiedades y aumento de las tasas hipotecarias.

Algunos economistas piensan que la caída de los precios de las viviendas sería positiva porque ayudaría a muchos que ahora no pueden pagarlos. Otros sostienen que cualquier beneficio sería contrarrestado por el aumento de las tasas en la hipotecas.

Varios bancos internacionales y agencias de evaluación de riesgos han advertido que la salida desestabilizaría a la economía. El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, dijo hace algunas semanas que la salida podría provocar una recesión en el país.