Brasil está lejos de cumplir su meta de ahorro fiscal 2014, pese a que recientemente la redujo a 0.2% del Producto Interno Bruto (PIB), en medio de un lento crecimiento económico, según un informe del Banco Central de Brasil.

Sólo en noviembre, el déficit fiscal fue de 8,084 millones de reales (unos 3,100 millones de dólares). En tanto, el déficit acumulado entre enero y noviembre es de 19,642 millones de reales (unos 7,550 millones de dólares), el peor resultado histórico para ambas series que consideran el ahorro para el pago de deuda pública.

A inicios de diciembre, el Congreso reformó la ley de presupuesto 2014 para poder cerrar las cuentas del año sin necesidad de cumplir con la meta.

Con esta norma, a la meta fiscal del 2014 se le pueden aplicar ilimitadamente descuentos, contemplando lo que el Estado gasta en el Programa de Aceleración del Crecimiento y en exoneraciones tributarias. La meta inicial para el 2014 era de 1.9% del PIB, unos 91,000 millones de reales (35,000 millones de dólares).

En una entrevista publicada el lunes por el diario Valor Económico, Joaquim Levy, el designado ministro de Hacienda para el segundo mandato de Dilma Rousseff, dijo que el nuevo objetivo para el 2014, es de tal vez 10,000 millones de reales (unos 3,800 millones de dólares), monto que equivale a 0.2% del PIB.

Para conseguirlo, el superávit de diciembre tendría que ser superior a 29,000 millones de reales (unos 11,100 millones de dólares), inédito para ese periodo del año.

Levy ha reiterado que para el 2015 la meta será de 66,000 millones de dólares o 1.2% del PIB.

abr