En medio de la marcada desaceleración económica por la que atraviesa Brasil, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Fernando Pimentel, ratificó que el país incrementará este año la política de aliento al "compre nacional" para estimular a los proveedores locales a realizar compras gubernamentales, tal como lo hace Estados Unidos.

El ministro no aclaró bajo qué condiciones participarán en las licitaciones de compras gubernamentales las compañías argentinas. Las promesas fueron positivas, pero el gobierno argentino y los empresarios locales esperan, sin novedades, la reglamentación de la norma.

La medida "anunciada en agosto del año pasado" significará que las empresas brasileñas tendrán un margen de preferencia de hasta 25% en las licitaciones de compras gubernamentales sobre compañías del exterior. Si una firma europea, por ejemplo, presupuesta 100 para hacer una obra y una brasileña oferta 125, tendrá prioridad la de Brasil.

Argentina manifestó su inconformidad y pidió trato igualitario para los países del Mercosur. Pero las respuestas brasileñas siempre fueron vagas. De hecho, en una reunión que mantuvieron funcionarios argentinos con Pimentel en diciembre pasado, el compromiso del funcionario fue presentar, en el plazo de un mes, una propuesta para darle trato equitativo a las firmas argentinas. Las empresas de Argentina aún esperan.

El tema fue debatido semanas atrás durante la visita que realizaron los empresarios de la Unión Industrial Argentina a Brasil, donde se reunieron con Pimentel. Fuentes de la central industrial afirmaron que hubo un pedido explícito de la UIA para que las firmas argentinas sean consideradas como nacionales para las compras gubernamentales y que la recepción fue óptima. "Pero con los brasileños nunca se sabe, así que esperamos la reglamentación", dijo un directivo de la entidad.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica