La economía brasileña crecerá solo 0.8% en el 2015, tras cerrar 2014 con una progresión del Producto Interior Bruto (PIB) próxima a cero, según la nueva previsión del gobierno publicada hoy.

En un informe el gobierno brasileño dio a conocer su proyección de crecimiento que ubicó en 0.8%, cuando en abril pasado estimó sería del 2.0% del PIB.

El Ejecutivo prevé que la economía progrese 2.0% en 2016 y 2.3 en 2017.

Se trata de la enésima revisión a la baja este año de las perspectivas económicas del gobierno de Dilma Rousseff, la presidenta reelecta que ganó los comicios de octubre pasado con la promesa de reactivar el crecimiento de la séptima economía del mundo y la mayor de América Latina.

La economía brasileña salió oficialmente de la recesión técnica en el tercer trimestre del 2014, tras registrar en ese período un crecimiento de 0.1%, lo que refleja las dificultades que enfrenta el país sudamericano para recuperar los índices de crecimiento obtenidos en la última década.

Rousseff anunció la semana pasada al próximo ministro de Hacienda, Joaquim Levy, quien sustituirá al actual titular, Guido Mantega, tras 12 años al frente de la política económica del país.

Levy, exbanquero y exsecretario del Tesoro, es considerado como un ortodoxo económico y en su primera rueda de prensa, tras el nombramiento, afirmó que el principal objetivo es reducir el déficit y volver a la senda del crecimiento económico.

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