Luego de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) diera luz verde al gobierno para reestructurar su deuda, los bonos argentinos podrían recibir otro duro golpe. Cerraron con importantes bajas.

El organismo internacional consideró el miércoles que la deuda pública de Argentina no es sostenible, por lo que sus acreedores privados deben hacer una “contribución apreciable”, en un guiño al gobierno de centroizquierda que llegó al poder en diciembre.

“El duro comunicado del FMI, el cual avalaría mayores quitas a bonistas, tuvo una negativa respuesta que se vio reflejada especialmente entre los bonos, ya que el recovery value (valor de recuperación) se vería afectado ante eventuales escenarios de una reestructuración menos amigable”, comentó Gustavo Ber, economista de la consultora Estudio Ber.

El gobierno argentino impulsa una reestructuración global de la deuda del país de unos 100,000 millones de dólares con una fecha tope fijada para concluir las negociaciones del 31 de marzo. De esta suma, 44,000 millones de dólares corresponden a un crédito vigente con el FMI.

Los bonos en la plaza extrabursátil cayeron en promedio 1.3%, donde la deuda en dólares de mayor duración como el Disc perdía 2.5%, para profundizar las pérdidas acumuladas en el año.

El presidente Alberto Fernández habló sobre la deuda con el Fondo Monetario Internacional, durante la inauguración de una planta de medicamentos biológicos, en el partido bonaerense de Escobar.

Respecto de la deuda externa, Fernández sostuvo que “elegimos hacer el plan de salida nosotros” y desde el FMI “nos dijeron que sí”, y recordó que algo parecido se hizo en el 2003 con Roberto Lavagna, exministro de Economía”.

El presidente participó de la inauguración de una planta productora de medicamentos biológicos perteneciente a la empresa mAbxience, que realizó una inversión de 60 millones dólares.

Cabe recordar que el ministro de Economía del gobierno argentino, Martín Guzmán, viajará a Arabia Saudita este fin de semana para participar en la reunión del G20, donde tiene previsto reunirse con la jefa del FMI, Kristalina Georgieva, y con el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin, así como con representantes de otros países, como México y Francia.