La economía española crecerá este año algo más de lo previsto inicialmente por Bank of America Merrill Lynch (BofA-ML) como consecuencia del impacto del presupuesto proyectado, lo que llevó a la entidad a mejorar 1 décima su pronóstico de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2018, hasta 2.7%, mientras que para el 2019 anticipa una moderación del crecimiento a 2.2 por ciento.

“Estamos incorporando el impacto del presupuesto expansivo para el 2018 aprobado hace unos días”, señalan los analistas del banco estadounidense, añadiendo que esta mejora no supone que España sea capaz de soportar mejor las potenciales perturbaciones que acechan a la zona euro, cuyas previsiones de crecimiento para el 2018 y el 2019 fueron revisadas a la baja por la entidad.

“La economía española es particularmente sensible a los precios del petróleo”, advierten los analistas de BofA-ML, añadiendo que “abundan los riesgos” para los pronósticos respecto a la economía española, en referencia a la situación política del país.

No obstante, el banco destaca que, a diferencia de Italia, en ningún caso España contará con un gobierno de corte populista, enfatizando, además, que en el país no hay partidos euroescépticos.

“La nueva incertidumbre en España es cuán favorable al crecimiento y fiscalmente responsable será el nuevo gobierno”, refiere la entidad.

Recorta las previsiones para la eurozona

Por otro lado, BofA-ML revisó a la baja sus previsiones de crecimiento para el conjunto de la eurozona, hasta 2.1% en el 2018 y 1.7% en el 2019, frente al anterior pronóstico de 2.4 y 1.9%, respectivamente, lo que podría llevar al Banco Central Europeo (BCE) a retrasar unos meses su primera alza de tasas en el 2019.

“La agitación política en Italia ha sido la gota que colmó el vaso para nosotros, pero en realidad contamos con una acumulación de modestos sobresaltos a tener en cuenta en nuestras previsiones”, explica la entidad en referencia a la situación política de Italia, así como a las tensiones comerciales con EU y el efecto de los incrementos en el precio del crudo sobre la inflación.

En este sentido, los analistas del banco estadounidense mantienen su postura de que el programa de compras del BCE se extinguirá a finales del 2918, mientras retrasan a septiembre del 2019 el momento para la primera alza de la tasa de depósito, hasta -20 puntos base desde los -40 actuales, cuando anteriormente esperaban este incremento en junio del próximo año.