El departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas medidas financieras de emergencia para que el Estado siga funcionando, mientras el gobierno no logra que el Congreso eleve el límite legal del endeudamiento público.

En consecuencia, el departamento del Tesoro dejará temporalmente de nutrir las cajas de pensiones de los funcionarios, indicó el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, en una carta dirigida al jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y a los principales dirigentes del Congreso.

Esas medidas no tendrán ninguna consecuencia sobre el pago de las pensiones en la actualidad. Previstas por la ley, las medidas supondrán, según el Tesoro, un margen de 224,000 millones de dólares, que permitirán al Estado continuar emitiendo títulos de deuda, según el calendario previsto, hasta el 2 de agosto, sin aumentar su endeudamiento neto.

El secretario confirmó que el martes pensaba emitir obligaciones a 28 días por un monto de 28,000 millones de dólares.

Según los cálculos del ministerio, el Estado no podrá funcionar más después del 2 de agosto si no se eleva el techo de la deuda. El

Estado se encontraría en esa eventualidad en una situación de cesación de pagos de algunas de sus obligaciones, lo que tendría "consecuencias económicas catastróficas", escribe Geithner.

Por el momento, nadie quiere creer en la posibilidad de que se cree un escenario semejante. La evolución del mercado de obligaciones del Estado no traduce, en efecto, ninguna preocupación: los inversores parecen considerar, como Geithner, que el Congreso terminará por actuar y que es nula la probabilidad de una cesación de pagos del Estado federal, aunque la misma sea limitada.

El Tesoro publica datos diarios sobre el endeudamiento del Estado con un retraso de 24 horas. La confirmación de que se alcanzó el techo ocurriría recién el martes, si es que ocurre. Pero un alto funcionario del departamento del Tesoro indicó a la prensa que nada ponía en duda las previsiones del Tesoro.

El ministerio ya había suspendido a principios de mayo la emisión de algunos títulos destinados a aliviar las finanzas públicas de los estados federados y los municipios.

El Tesoro recuerda que recurrió en varias ocasiones a medidas excepcionales en el correr de los últimos 20 años en similares contextos de bloqueo político.

Geithner pide desde enero al Congreso que suba el techo de la deuda, pero los republicanos, mayoritarios en la Cámara de Representantes, exigen en contrapartida que el gobierno se comprometa a reducir considerablemente el gasto público.

El presidente de la cámara baja, John Boehner, reiteró el domingo ese pedido, afirmando que no veía "una verdadera iniciativa" del presidente Barack Obama en ese sentido.

La Casa Blanca exhortó nuevamente el lunes al Congreso a actuar sin demoras: "Sería totalmente loco pretender que (...) Estados Unidos declare el default de sus obligaciones y (creer) que ello no tendrá consecuencias negativas", dijo su portavoz, Jay Carney.

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