La reunión de banqueros centrales de Jackson Hole concluyó con esperanzas de una nueva ronda de recompra masiva de bonos en Estados Unidos, luego de que el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, enfatizara los positivos resultados de las dos rondas de recompra previas.

El banquero defendió los positivos efectos sobre los mercados financieros y el mercado laboral de las medidas no convencionales de política monetaria que ha implementado el instituto central entre el 2007 y el 2011, enfatizando que sería necesario actuar más ante el momento por el que atraviesa la economía.

Hay evidencia substancial de que las compras de activos de largo plazo de la Reserva Federal han bajado los rendimientos de largo plazo y aliviado las condiciones financieras y han ayudado a mantener la estabilidad de precios, dijo Bernanke en Wyoming, el fin de semana.

Bernanke advirtió al inicio de su discurso que revisaría la evolución de la política monetaria de la Fed a cinco años del Credit Crunch de agosto del 2007 -periodo en que la tasa de los fondos federales pasó de 5.25% a casi cero en cinco años- y que se han realizado dos compras masivas de activos y un canje de bonos.

Si bien no hubo ningún pronunciamiento específico sobre un QE3, el discurso se presentó como un acérrimo defensor de la eficacia de la política monetaria no convencional , enfatizó Paul Dales, economista senior de Estados Unidos de Capital Economics.

Bernanke ha dado un paso más hacia nuevas políticas de estímulo, y es probable que se anuncie una tercera ronda de compra de activos en la reunión de política monetaria de mediados de septiembre , coincidió Dales con otros analistas.

Las expectativas se fortalecieron luego de que Bernanke dijera que la situación de la economía está lejos de ser satisfactoria y que el estancamiento del mercado de trabajo en particular es una gran preocupación , toda vez que la tasa de mejora en el mercado laboral ha sido dolorosamente lenta .

Pese a las palabras de Bernanke, algunos especialistas no consideran que haya suficientes indicadores que justifiquen por el momento una ronda de estímulos no convencionales. Los datos hasta ahora no dan una señal clara de la decisión que podría tomar el Comité de la Fed en su próxima reunión , comentó Banorte-Ixe.

En este sentido, las dos semanas antes de la reunión de política monetaria de los próximos 12 y 13 de septiembre serán claves, agregó el equipo de análisis del grupo financiero. La semana que hoy inicia, serán divulgados datos del sector manufactureros y del sector laboral que podrían dar más señales a la Fed, concluyeron.

Por ahora, en tanto se conocen los datos económicos en Estados Unidos y ante la ausencia del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, en la reunión de Jackson Hole, la atención estará puesta en el anuncio que podría hacer el banquero el próximo 6 de septiembre.

Draghi no habría asistido a la reunión del fin de semana debido a una fuerte carga de trabajo, en vísperas de la reunión extraordinaria del próximo fin de semana en la que se espera que se anuncie una compra de bonos soberanos para aliviar la crisis en la región.

ana.valle@eleconomista.com.mx