Barclays está estudiando una posible fusión con bancos internacionales de la competencia, incluido Standard Chartered, en respuesta a la presión de un inversor activista que se ha convertido en uno de los mayores accionistas del banco.

Las negociaciones forman parte de un plan de contingencia que están estudiando los consejeros de la entidad para hacer frente a la presión del fondo de inversión Sherborne del activista Edward Bramson, que hace poco se hizo con una participación de 5.4% del banco.

Según John McFarlane, el presidente de la entidad, una parte de los directivos de Barclays está a favor de una fusión con StanChart. Una persona del entorno afirma que ha habido conversaciones privadas entre los consejeros de los dos bancos en las que se habrían estudiado los beneficios de la operación, pero de momento no se ha presentado ninguna oferta ni formal ni informal.

Un banquero que forma parte del grupo que estudia la posible operación aseguró que "John McFarlane tiene verdadera afinidad por Standard Chartered".

Después de que el diario Financial Times publicara la noticia de las posibles negociaciones, las acciones de Barclays abrieron a la baja, con una caída de 0.9%, aunque a mitad de la jornada registraron un ligero repunte. Las acciones de StanChart subieron 2% en la apertura.

La posible fusión de Barclays con StanChart, que tiene una capitalización de mercado de 25,000 millones de libras, es una de las muchas opciones que estudian los consejeros de Barclays en respuesta a las presiones que ejerce Bramson. Ninguna de las dos entidades ha querido hacer comentarios sobre la operación. Jess Staley, consejero delegado del banco británico, se reunió con Bramson en Nueva York a principios de mes y el inversor activista le dijo que estaba estudiando sus propuestas estratégicas para el banco. Sin embargo, no parece que en el encuentro hablaran de la posible fusión con StanChart.