Barclays es la única correduría que no espera un movimiento en el objetivo de la tasa de interés interbancaria de México para el próximo jueves, después de la decisión de la Reserva Federal.

La baja inflación y la desacelerada recuperación económica estarían al centro de esta decisión, explicó el economista en jefe para México de la firma, Marco Oviedo.

En su conferencia de fin de año, el analista detalló que tendría que presentarse una reacción exagerada del mercado al alza de tasas de la Fed, que sí prevé se dará mañana, para que la Junta de Gobierno del Banxico haga lo propio y decida incrementar el rédito objetivo.

Bajo su escenario base, que supone un alza de 25 puntos base en la tasa de Estados Unidos, con un mercado moderado, asumiendo que ya descontaron el movimiento, Banxico tendría espacio para esperar a ver cómo reaccionan los participantes y ajustar su tasa al alza hasta junio, previó.

El economista de Barclays fijó su expectativa de crecimiento para el próximo año en el rango bajo de las previsiones oficiales, en 2.5%, y anticipó que probablemente será hasta el 2018 cuando la economía registrará expansiones cercanas a 5%, una vez que se haya normalizado el precio del petróleo internacional y que la economía mundial se encuentre más estable.

Para el próximo año, anticipa dificultad para tener a las manufacturas como motor de crecimiento, por el lento desempeño que tendrán en Estados Unidos.

La última reunión monetaria de la Junta de Gobierno de Banxico está fijada para el próximo 17 de diciembre. La totalidad de analistas privados consultados por Banco de México espera un alza de tasas en ese encuentro, según la encuesta de diciembre.

Cuesta arriba

Según sus previsiones, tras el incremento de tasas de la Fed el miércoles próximo, mantendrán un ciclo alcista que llevará al rédito estadounidense a 2.50%, en el 2018.

Para el año entrante, espera otros incrementos que dejarán a la tasa al cierre del 2016 en un rango de 1 a 1.25 por ciento.

En tanto, aquí en México, considera que en el escenario base la tasa llegará a 3.50 justo al terminar el año entrante. Esto si se confirma un aumento de 25 puntos en junio y una más en el segundo semestre del 2016. Para el analista, la tasa mexicana llegará a 4% hasta fines del 2017.

El aumento del rédito mexicano sí terminará por impactar en la tasa que se utiliza en créditos hipotecarios, y afectaría al sector de la construcción, explicó, desde el momento del primer incremento.

México diferenciado

El economista comentó además que tendría que pasar algo en verdad catastrófico en el mercado para que se presenten fugas masivas de capital de México.

En la misma conferencia participó el director en México de Barclays, Raúl Martínez Ostos, quien matizó que los inversionistas siguen viendo muy bien al mercado mexicano porque opera en una de las pocas economías emergentes que mantienen previsiones de crecimiento económico y alto potencial de negocio, gracias a sus reformas.

Destacó, además, la certidumbre que sienten de invertir en un país que mantiene políticas sanas incluso en los episodios de mayor volatilidad.

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