El  Banco de México (Banxico) recortó la tasa de fondeo interbancario en medio punto para dejarla en 6.50%, moviéndose en la misma dirección que una treintena de bancos centrales que desde el 3 de marzo flexibilizaron su posición para enfrentar el efecto del coronavirus.

Adelantando el anuncio monetario programado para el 26 de marzo, la Junta de Gobierno recortó el rédito en una decisión tomada por mayoría en presencia de los cinco miembros del cuerpo colegiado. De acuerdo con lo descrito en el comunicado, uno de los integrantes discrepó del tamaño del recorte y pidió un ajuste de un cuarto de punto.

“Se anticipa que las condiciones de holgura se amplíen aún más de lo previsto, con un balance de riesgos considerablemente sesgado a la baja (...) Si bien se estima que se mantenga la tendencia de la inflación hacia la meta del Banco de México en el horizonte en que opera la política monetaria, ésta podría ser más lenta y presenta riesgos importantes tanto a la baja como al alza”, detallaron en el comunicado.

El nivel donde quedó la tasa de fondeo, de 6.50%, no se había visto desde marzo del 2017, cuando la Junta de Gobierno respondió a un entorno “muy complejo” ante un débil desempeño de la inversión doméstica y al impacto que estaba provocando en la inflación el efecto del gasolinazo o liberalización del precio del combustible. Un mes antes, en febrero de ese año, el Banxico completaba el último movimiento al alza de 50 puntos base de cuatro consecutivos del mismo tamaño, aplicados por la junta desde septiembre. Desde entonces, no se había visto un movimiento de medio punto en una sola exhibición.

Guardan municiones

Desde que la Reserva Federal de Estados Unidos recortó fuera de calendario su rédito, el 3 de marzo, y tras el segundo ajuste no programado que dejó a la tasa de referencia entre 0 y 0.25%, se anticipaba que el Banco de México seguiría al movimiento, coincidieron por separado estrategas de BNP Paribas y la consultoría DuckerFrontier.

Pero pasaron 17 días desde el primer ajuste de la Reserva Federal, antes de la decisión del Banxico, y en ese lapso, el banco central de Estados Unidos recortó su tasa en 150 puntos base.

Desde Washington, el economista senior de la consultoría DuckerFrontier, Alejandro Valerio, considera que “la cautela que muestra la Junta de Gobierno del Banco de México envía la señal que están guardando municiones para episodios de mayor volatilidad”.

“Seguramente están reservando su munición en términos de que la crisis se agudice depreciando más al peso mexicano. Además, de seguro están valorando el impacto de las acciones para limitar el contagio del coronavirus en México. Una vez que la gente se acuartele en casa, más el desplome del petróleo y la caída de la demanda, ayudará a tener a la inflación en el rango del Banxico de 3%”, observó.

En este mismo sentido, el economista en jefe para México y Colombia de BNP Paribas, Joel Virgen, explica desde Nueva York que ante el diferencial de tasas con Estados Unidos, el riesgo recesivo que ya está presentando la economía mexicana y el hecho de que en abril no hay reunión monetaria calendarizada puede anticiparse que vienen mayores recortes.

Como el ajuste en la tasa de México fue de 50 puntos base, anticipa que podrían venir otros dos recortes de un cuarto de punto cada uno y también fuera de calendario.

El estratega de BNP Paribas destaca que el diferencial nominal de la tasa de México con la de Estados Unidos está en 650 puntos base y se mantiene como la segunda más alta de América Latina, después de Argentina, que paga 3,800 puntos base.

Coronavirus y el impacto económico

En el comunicado de este anuncio, la Junta de Gobierno precisó que la situación económica y financiera global es compleja ante la rápida propagación del Covid-19 y destacaron que este entorno ha afectado severamente las perspectivas de crecimiento y ha conducido a un deterioro importante en las condiciones financieras globales.

De hecho, el viernes 20 de marzo, cuando condujeron el recorte, el dólar cotizó en 25 pesos en ventanilla bancaria, un nivel histórico.

Ahí mismo, destacaron “la marcada disminución en los precios de las materias primas, especialmente del petróleo, como elementos que han llevado a diversos bancos centrales de economías avanzadas y emergentes a reducir sus tasas de interés en algunos casos de manera anticipada”.

Ambos estrategas concuerdan en que la volatilidad mundial persistirá y como la próxima reunión del Banco de México está programada hasta mayo, hay una amplia posibilidad de que vuelvan a presentarse recortes adicionales fuera de calendario.

Según el Programa de Política monetaria, el anuncio de marzo estaba programado para el jueves 26, y se adelantó al viernes pasado. Para abril no está agendada ninguna reunión y será hasta mayo la cita marcada para el tercer anuncio monetario del año, el día 14 de mayo.

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