La Junta de Gobierno del Banco de México recortó en medio punto porcentual el objetivo de la Tasa de Interés Interbancaria por décima ocasión consecutiva, seis este año, para dejarla en 4.5 por ciento. Una decisión que fue tomada por mayoría, con un solo voto a favor de un recorte de 25 puntos base.

En el comunicado, el banco central destacó que “el espacio disponible hacia delante (para la política monetaria) dependerá de la evolución de los factores que inciden sobre las perspectivas de inflación y sus expectativas, incluyendo los efectos que en ambas pudiera tener la pandemia”.

Advirtió que “la Junta de Gobierno tomará las acciones que se requieran con base en información adicional, considerando la fuerte afectación a la actividad productiva, así como la evolución del choque financiero que enfrentamos, de tal manera que la tasa de referencia sea congruente con la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta del Banco de México en el plazo que opera la política monetaria”.

El lapso de operación de la política monetaria en el país va de los seis a los 12 meses, de acuerdo con analistas consultados.

En el comunicado, los miembros de la Junta precisaron que los retos derivados de la pandemia para la política monetaria son “la importante afectación a la actividad económica, un choque financiero y sus efectos en la inflación”.

Acerca de la actividad económica, precisaron que diversos indicadores señalan que en junio se observó una recuperación a partir de niveles bajos de actividad.

Previeron mayores condiciones de holgura (para el producto) en el horizonte en el que opera la política monetaria y enfatizaron que persisten importantes riesgos a la baja.

La holgura del producto significa que hay una subutilización de recursos ante la demanda deprimida, como lo ha explicado el subgobernador Javier Guzmán Calafell.

Pandemia marca rumbo financiero

Cuando los miembros de la Junta mencionan el riesgo de un choque financiero, enfatizan que “las condiciones financieras mundiales y nacionales seguirán sujetas, principalmente, a los efectos de la pandemia”.

Si bien, reconocieron que desde la última decisión de política monetaria los mercados mundiales continuaron mostrando un comportamiento positivo, que refleja los efectos de las medidas de estímulo fiscal, monetario y financiero adoptadas en las economías avanzadas y la gradual reapertura de la actividad productiva en dichas economías “no se han alcanzado las condiciones previas a la pandemia”.

Mientras en México el peso cotizó en un rango acotado con algunos episodios de volatilidad. A su vez, las tasas de interés de valores gubernamentales presentaron disminuciones a lo largo de la curva de rendimientos.

covid 19 y los recortes a las tasas de interés de los bancos centrales

Depreciación pegaría a inflación

En el anuncio monetario de agosto, que mostró el décimo recorte a la tasa en 12 meses, resaltaron que ven tres riesgos a la alza para la inflación: episodios adicionales de depreciación del tipo de cambio; mayor persistencia en la inflación subyacente así como problemas logísticos y de suministro de algunos bienes y servicios, y mayores costos asociados a la adopción de medidas sanitarias.

También evidenciaron tres riesgos a la baja para la inflación, que son: un mayor efecto al previsto de la ampliación de la brecha negativa del producto, menores presiones inflacionarias a nivel global y que las medidas de distanciamiento reduzcan la demanda de ciertos servicios.

Evidenciaron que entre junio y julio se presentó un aumento en los precios de los energéticos así como una recomposición en la inflación subyacente, disminuyendo la de servicios y acelerándose la de las mercancías con elevadas variaciones anuales en los alimentos.

“Estos ajustes están asociados en parte a la pandemia y propiciaron un aumento en las expectativas para la inflación general para el cierre del 2020 mientras que las de mediano y largo plazo han mantenido relativamente estables, aunque en niveles superiores a la meta de 3 por ciento”.

Recorta 375 puntos en 12 meses

Con esta decisión, la Junta de Gobierno completó una reducción de 375 puntos base en la tasa en exactamente un año, al llevarla desde 8.25 a 4.50% de hoy.

Con el movimiento, México se queda como el país que ofrece el sexto rendimiento más alto entre los mercados emergentes, y otorga el mayor premio a los inversionistas entre las economías BRIC o sus pares de calificación en América Latina.

El economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos, advirtió desde junio, cuando la tasa llegó a 5% que se acercaba a un terreno neutral.

Claramente, las condiciones de la economía y la irrupción del Covid-19, han orillado al banco central a dejar atrás la restricción monetaria, asentó.

El Director de Análisis Macroeconómico en la consultoría Wealth Maneagement Advisors México, Juan Carlos Morales, advirtió que la tendencia alcista de la inflación y en particular la presión de la subyacente, está orillando al Banco de México a privilegiar de nuevo su objetivo y desplazar el apoyo que sí ha otorgado a la economía recortando la tasa.

La minuta de esta reunión monetaria, donde divulgarán el nombre del miembro de la Junta que voto a favor de un recorte de 15 puntos base, estará disponible el 27 de agosto.

Restan aún tres anuncios monetarios más programados bajo calendario en septiembre, noviembre y diciembre.

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