El Banco de México (Banxico) no volverá a mover su tasa de interés este año, que actualmente se encuentra en 7.5%, “a menos que se presente de nuevo una prolongada depreciación cambiaria que genere presión en la inflación”, anticipó la calificadora Fitch.

Al interior del Reporte de la Economía Mundial que cada seis meses desarrollan los economistas de la agencia, explicaron que aún es temprano para anticipar un recorte de tasa de interés, pues persisten riesgos para la inflación y debido al tono hawkish (agresivo) que perciben por parte del banco central acerca de la tendencia de la política monetaria de Estados Unidos y las expectativas de inflación.

Advierten que ellos tienen como escenario base que la inflación continúe moderándose entre este año y el 2019, pero descartan que esta tendencia les permita recortar tasas durante el 2018.

En el mismo análisis consignaron que la economía mexicana conseguirá un crecimiento de 2.3% este año y 2.5% el próximo, “asumiendo que se disipa la incertidumbre relacionada con la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las elecciones”.

Esgrimieron que la presión inflacionaria ha sido alimentada desde el año pasado por una combinación de choques, como son la depreciación cambiaria, la liberalización del precio de la gasolina, los aumentos al salario mínimo y el impacto al consumo que tuvieron los desastres naturales.

Enfatizaron que, hasta que la inflación esté moderada, resultado de una menor incertidumbre, las políticas monetarias y la fiscal tendrán más espacio para apoyar la recuperación de la actividad económica.

PREVÉ AVANCE EN ALZA DE TASAS

En el análisis global, prevén que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos incrementará sus tasas unas siete veces más de aquí a finales del año entrante y el Banco Central Europeo pondrá fin a su programa de compra de activos antes de terminar el 2018.

Consigna que estas acciones serán resultado de la mayor confianza que tienen los bancos centrales de las economías avanzadas sobre “un fuerte crecimiento mundial”.

Al interior del reporte la agencia destaca que el incremento en el precio que han experimentado las materias primas y la debilidad del dólar favorecieron la recuperación de las economías emergentes y considera como uno de los mayores riesgos para la economía mundial la tensión comercial entre China y Estados Unidos y un repunte inflacionario en Estados Unidos que obligue a la Fed a subir las tasas de forma más agresiva.

Desde la perspectiva de los economistas de Fitch “las recientes medidas proteccionistas de Estados Unidos pueden escalar a una grave guerra comercial (...) con riesgo de dañar severamente al comercio mundial entre Estados Unidos y otros países a quienes está aplicando un aumento de tarifas de importación”.

Un escenario de guerra comercial “tendría severas implicaciones en el crecimiento mundial”, indicaron.

Producto de un mayor flujo de inversión estimulada por los recortes de tasas corporativas en Estados Unidos, anticipan una expansión de 2.7% este año y 2.5% para el próximo.

Ven a la eurozona creciendo a un ritmo de 2.5% este año y 1.8% el próximo. Mientras China mantiene una desaceleración que llevaría a su PIB a 6.1% en el 2019.