La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió mantener intacta su política monetaria ante la debilidad financiera internacional.

Los miembros del banco central consideraron por unanimidad de votos que la tasa de interés clave en el país se mantenga en 4.5% ya que el incremento de la inflación, que podría ser medida para algún cambio, si bien ha aumentado pero debido a efectos transitorios.

De acuerdo con la encuesta de octubre del Banco de México, el promedio de las expectativas de inflación general correspondientes al cierre de 2012 se mantuvo en un nivel cercano a 4.15 por ciento.

El Banxico ha mantenido abiertas las puertas a algún posible estímulo financiero basado en presiones inflacionarias. La Junta de Gobierno proyecta que algunas economías avanzadas y emergentes tendrán un relajamiento monetario adicional.

Este resultado se llevaría a cabo en dichas naciones por el menor ritmo de crecimiento esperado en la economía mundial ya la disminución en los precios de las materias primas.

RDS