La Junta de Gobierno de Banco de México (Banxico) dejó sin cambio el objetivo de la tasa de fondeo en 7.75%, pero advirtió que ajustará la política monetaria de forma oportuna y firme al confirmarse riesgos al alza en la inflación, como los precios de energéticos.

De manera unánime, el cuerpo colegiado admitió también que el incremento de precios de energéticos que se ha presentado a partir de junio “afecta la trayectoria de la inflación general prevista para los siguientes 12 meses”.

“Persiste el riesgo de que se presenten incrementos adicionales en los precios de algunos energéticos o aumentos en los precios de los bienes agropecuarios (...) que afecten adversamente el comportamiento de la inflación”, refirió la Junta.

En lo que ha sido la quinta reunión monetaria del año, reconocieron también que, en la decisión, tomaron en cuenta que el ciclo de la economía sufrió un relajamiento, por lo que prevén que el Producto Interno Bruto (PIB) se ubicará al cierre del año en cerca de 2 por ciento.

“Las condiciones de holgura en la economía mostraron un relajamiento y es previsible que en el 2018 el crecimiento del producto se ubique en la parte inferior del rango previsto, de 2 a 3 por ciento”, indicó.

Por ello, consideraron que el balance de riesgos respecto a la trayectoria esperada para la inflación mantiene un sesgo al alza.

INFLACIÓN, EXPECTATIVAS, PIB Y FED, GUÍAS

En el comunicado, los banqueros centrales precisaron que son cuatro los factores que toman en cuenta “para guiar sus acciones de política monetaria”.

“La Junta de Gobierno da seguimiento cercano a la evolución de la inflación respecto a su trayectoria prevista, considerando la postura adoptada y el horizonte en el que ésta opera, así como la información disponible de los determinantes de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazos, incluyendo el balance de riesgos para éstos”, expuso.

Ésta es la quinta decisión que toma la Junta de Gobierno en pleno, con los cinco miembros, y con Alejandro Díaz de León como gobernador. La minuta correspondiente a esta reunión será divulgada el 16 de agosto.

FUTURO DE TASAS DIVIDE A ANALISTAS

Pese a reconocer que los banqueros centrales dejaron abierta la posibilidad de más alzas de tasas si se materializan más riesgos para la inflación, analistas de Pantheon Macroeconomics y Goldman Sachs consideran que se mantendrán sin cambio lo que resta del año.

“Las presiones inflacionarias relacionadas con la demanda son muy limitadas porque la economía no está acelerando”, dijo Andrés Abadía, economista senior en Pantheon Macroeconomics.

Considera que el año entrante, una vez disipados los riesgos que pesan sobre el contexto externo y doméstico, la Junta de Gobierno podría decantarse por un recorte de tasas. Esto siempre que el tipo de cambio se mantenga bajo control.

Desde Nueva York, Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs, considera que la Junta de Gobierno restó importancia a las recientes cifras de inflación que han resultado más altas de lo esperado.

Destacó que el cuerpo colegiado del banco central sostuvo la guía futura de la política monetaria, lo que significa que “no se puede descartar un alza de las tasas de Banxico en la próxima reunión, particularmente si la inflación continúa sorprendiendo al alza y las expectativas de inflación se deterioran aún más”.

COMPÁS DE ESPERA A DECISIÓN DE LA FED

Restan aún tres anuncios monetarios programados para este año, en octubre, noviembre y diciembre. El de octubre, agendado para el día 4, y el de noviembre, dispuesto para el 15, se divulgarán ocho días después de la decisión que tomará la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos.

El de diciembre, programado en México para el día 20, se dará cinco días después de la decisión del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed. En los tres casos, se asume que el banco central mexicano contará con la información de la tasa en Estados Unidos que, de acuerdo con el mercado, habrá subido ya en dos ocasiones.

La Junta de Gobierno del Banco de México ha dirigido 13 alzas de tasas desde diciembre del 2015; tres de ellas en la era de Díaz de León como gobernador del Banco de México.