Ante un entorno de menor crecimiento y baja inflación, el Banco de México podría reducir la tasa de referencia con el fin de facilitar el ajuste de la economía.

Así lo dio a conocer la Junta de Gobierno, que está operando sólo con cuatro de los cinco miembros durante el primer anuncio de política monetaria del 2013, en el cual puso de manifiesto la mayor preocupación por la desaceleración económica que por la inflación, es decir, un tono más dovish plasmado en su comunicado.

Explicó que se decidió mantener en 4.5% el objetivo de la Tasa de Interés Interbancaria a un día debido a la disminución en las presiones inflacionarias, la tendencia descendente de los precios y la inflación subyacente, lo que parece confirmar que está sustentada en fundamentos sanos y que no se han presentado nuevos choques.

Más aún, de consolidarse el entorno descrito, podría ser aconsejable una reducción , anticipó.

Sin embargo, advirtió que vigilará la evolución de todos los factores que podrían afectar a la inflación, con el fin de estar en condiciones de alcanzar el objetivo permanente de 3 por ciento. Hizo ver que esta postura va en línea con lo que está sucediendo en otras economías.

Puso de relieve que, en un entorno de mínimo crecimiento económico con trayectorias a la baja en los precios internacionales de las materias primas y en el que se anticipan niveles de inflación menores que el año anterior, se espera que en la mayoría de las economías avanzadas y varias emergentes la política monetaria siga siendo muy acomodaticia y que, en algunos casos, incluso tenga lugar un relajamiento adicional.

PESO Y TARIFAS

Lo anterior despertó opiniones diversas entre los analistas. Mientras que para BBVA Research no descartó una reducción en el fondeo bancario, Invex pronosticó que no modificará la tasa, que se trata sólo de una intervención verbal para influir en el mercado con el fin de intentar contener la revaluación del peso.

Si esto no funciona, según Invex, el banco central podría recurrir a la recompra de dólares y acumular reservas; y si no, en última instancia, bajará la tasa, cosa que no ven cerca. BBVA recordó que, desde abril del 2012, el banco central no había manifestado la posibilidad de un recorte y que, a diferencia de la gradualidad para cambiar el tono de su comunicación en la reciente alza de inflación, Banxico retomó de manera pronta la posibilidad de una reducción en la tasa.

Advirtió que las tarifas fijadas por los gobiernos locales podrían presionar pese a la mejora del balance de riesgos inflacionarios. Las entidades subnacionales podrían recurrir a elevar estos precios para apuntalar sus finanzas públicas, como ha sucedido en algunos estados, donde se ha reducido o cancelado el subsidio al impuesto a la Tenencia automotriz.