El banco central de México dejó el viernes intacta su tasa de interés clave en un 4.50%, como esperaba el mercado, aunque indicó que está abierto a subirla o bajarla más adelante dependiendo de la trayectoria de la inflación local.

Pero el Banco de México dijo, en un comunicado junto con la decisión, que por ahora su postura monetaria es conducente a alcanzar su objetivo permanente de inflación del 3 por ciento.

"La Junta (de Gobierno del banco) se mantendrá atenta a la evolución de todos los determinantes de la inflación, dado que el comportamiento de éstos podría hacer aconsejable ajustar la postura de política monetaria para hacerla más o menos restrictiva dependiendo del escenario que se presente", afirmó.

La autoridad monetaria sostuvo que la reciente caída del peso, que se teme pueda afectar a los precios, no ha trastocado su panorama inflacionario.

No obstante, dijo que no puede descartar una creciente amenaza sobre la inflación por las pérdidas que ha sufrido la moneda local, que desde mediados de marzo se ha depreciado más de un 10% contra el dólar.

Este riesgo parecería ser moderado a la luz de la evidencia de un bajo traspaso de movimientos cambiarios a la inflación y de la expectativa de los analistas económicos de que el referido ajuste se revierta en los siguientes meses", dijo.

El pronóstico de inflación del banco no cambió, por lo que la entidad espera que los precios suban entre el 3 y el 4% este y el próximo año, y que el vigilado índice subyacente se acerque al 3% en el 2012.

RDS