El Gobierno quiere cerrar ya lo que se ha convertido en uno de sus principales quebraderos de cabeza y de las entidades nacionalizadas, con Bankia como protagonista, devolver la mayor parte posible del dinero que invirtieron miles de pequeños ahorradores en participaciones preferentes y deuda subordinada.

De momento, cuentan con aún cierto margen para su solución, hasta finales de marzo, según declaró el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia. Pese a ello el ministro de Economía, Luis de Guindos, y el FROB quieren zanjar este problema si es posible la semana que viene.

Quieren aprovechar la visita que realizará a partir del próximo día 28 de enero a España la denominada troika (el FMI, la Comisión Europea y el BCE) para comprobar como evoluciona la salud de la banca, para debatir una solución que ahora pasa por usar dinero público para compensar a estos pequeños ahorradores. Otra iniciativa que estaba sobre la mesa es que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) cubriera una parte, pero, de momento, esta alternativa tampoco cuenta con el apoyo de la banca, en definitiva quien nutre al FGD.

El plan es una opción que España está evaluando para ayudar a los compradores de títulos emitidos por las cajas de ahorros ahora integradas en Bankia -Caja Madrid, Bancaja y otras cinco pequeñas entidades más-, reconocen dos fuentes conocedoras de la operación, según Bloomberg.

Bankia tiene casi 6,000 millones de euros entre participaciones preferentes y deuda subordinada, aunque no todo este dinero será objeto de devolución por parte de la entidad. En la actualidad, la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri está desarrollando un mecanismo de arbitraje, solicitado por Economía, para decidir en qué casos hubo mala praxis en la comercialización de este tipo de productos y comprobar si debe ser devuelta la inversión inicial. Esta iniciativa ya ha sido puesta en práctica hace meses por Novagalicia y más tarde por Catalunya Banc.

El montante que ha devuelto hasta el momento la entidad gallega por decisión del arbitraje no supera 30% del total de sus preferentes.

El plan de Bankia pasa por que los titulares de preferentes y subordinadas canjeen estos productos por acciones de la entidad y después ofrecer el arbitraje. Pero para ello, el FROB debe anunciar el precio al que se realizará el cambio de los bonos contingentes convertibles (cocos) que suman 10,700 millones de euros en el capital de la firma por acciones.

La idea es que esta valoración se realice la próxima semana, no solo para Bankia, sino para el resto de las cajas nacionalizadas.