Varios bancos europeos podrían tener que aumentar su capital, pero parece improbable una oleada de pedidos de dinero después de un chequeo de su salud, que los reguladores esperan que proporcione una dosis de seguridad a los mercados.

Bancos e inversores han estado paralizados a la espera de las revelaciones de las pruebas de resistencia, incluso desde que los legisladores de Bruselas dijeran que los resultados se harán públicos en la segunda mitad de julio.

El criterio de las pruebas todavía no es público, y tampoco se sabe qué tan severo será, si incluirá pérdidas por exposición a Grecia, España u otras deudas soberanas y qué mecanismo se aplicará para sanar a los bancos que muestren debilidad.

Los reguladores podrían forzar a los bancos a detallar su exposición a la deuda soberana y podrían usar los diferenciales del mercado como representativos de cualquier pérdida de valor, dijeron fuentes.

Una fuente familiarizada con el asunto, que pidió no ser identificada, dijo:

Sabemos lo que quieren los mercados. Daremos información de modo que el mercado, en mi opinión, debería ser capaz de hacer su propio juicio .

Veinticinco de los principales bancos europeos han sido puestos a prueba en la primera oleada, y la UE planea extender las pruebas a más de 100, dijeron fuentes.

La prueba, coordinada por el Comité de Supervisores Bancarios Europeos (CEBS, por su sigla en inglés), se espera que utilice parámetros similares a una anterior de octubre, cuando los resultados individuales de los bancos no se publicaron.

Aquel estudio estimaba una caída de 5.2% en el PIB el primer año y de 2.7% en el segundo año, un aumento del desempleo a 12% y caídas moderadas en los precios inmobiliarios.

Las pruebas de resistencia realizadas en Gran Bretaña y Estados Unidos ayudaron a devolver la confianza de los inversores, en parte porque forzaron un enorme aumento de capital.

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