El sector financiero de Europa se encuentra en riesgo de ser arrastrado por el mayor deterioro de la situación en Grecia y los países periféricos (Portugal e Irlanda), advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Analistas del organismo observaron que al ser los tenedores de una proporción importante de títulos de deuda de estos países, tendrían que acelerar el ritmo de construcción de reservas contra pérdidas de activos o shocks de liquidez.

Al interior de dos reportes que actualizó el FMI - Fiscal Monitoring Report y Global Financial Stability Report (GFSR)- los expertos del Fondo coincidieron en que la crisis de deuda en Europa es un factor de riesgo para la economía mundial y para el sistema financiero regional y de sus socios.

El sistema financiero no ha terminado de limpiar sus cuentas tras la crisis del 2008 y la lenta actividad económica ha limitado su capacidad para extender el negocio, acelerar el ritmo de recapitalización y generar reservas.

Ante el deterioro de la situación griega, observó Carlo Cottarelli, director de Asuntos Fiscales del FMI, es recomendable fortalecer al sistema financiero y concluir el programa de reforma financiera a la brevedad posible.

Barbas a remojar

Al interior del GFSR, los expertos del FMI hicieron un llamado a las economías avanzadas, especialmente Estados Unidos y Japón, a abordar sus vulnerabilidades fiscales para restablecer la confianza de los mercados y aliviar la presión sobre los diferenciales soberanos y bancarios.

Estos esfuerzos, sugirió José Viñals, consejero financiero del FMI, deben ir acompañados de medidas concretas para reforzar la supervisión y resolución de crisis.

El organismo elevó su previsión de déficit fiscal para Estados Unidos en este año de 9 a 9.9% del Producto Interno Bruto (PIB) y espera que para el año próximo se flexibilizará hasta completar un desequilibrio de 7.8 puntos del PIB.

Para garantizar la sostenibilidad fiscal es urgente forjar un amplio respaldo político en torno de un conjunto completo y equilibrado de medidas concretas para apuntalar un plan creíble de ajuste fiscal a mediano plazo, con objetivos avalados por el Congreso, como sería una meta explícita de deuda.

La prioridad más urgente en EU y Japón, precisa el análisis, consiste en poner en práctica programas de consolidación creíbles y bien estructurados para afianzar la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo de la Unión Americana.

Dado que hasta el momento la recuperación de estas economías ha sido anémica, la consolidación debería ser gradual y sostenida para evitar un impacto mayor en las perspectivas de crecimiento , finalizaron los expertos del Fondo Monetario Internacional.

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