Los bancos centrales tendrían que incorporar en sus decisiones monetarias alguna consideración sobre el impacto que tienen en el endeudamiento de sectores no bancarios, consignó el Instituto Internacional de Finanzas (IIF).

De acuerdo con el director ejecutivo del IIF, Hung Tran, el alza de tasas en sí misma no es un factor de riesgo para el sector bancario, que está bien vigilado y supervisado.

Es en el sector financiero de instituciones no bancarias donde puede estar gestándose un punto de vulnerabilidad para el sistema en su conjunto, alertó.

Al participar en la presentación de la Base de Datos de la Deuda Mundial, compilada y actualizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), consignó que, pese a la experiencia de la crisis mundial del 2008, se ha avanzado poco en desarrollar herramientas fiscales de rescate para estas instituciones no bancarias que, en cambio, han aprovechado las condiciones globales incrementando sus obligaciones en monedas externas.

“Si una sola de las empresas presenta un problema para financiar su deuda, no representa riesgo alguno para el sistema, ni generaría presión al sector público. Pero si fallan 1,000 de ellas al mismo tiempo o caen en mora de forma secuencial, ahí sí se volverán un incidente sistémico”, dijo.

El directivo explica que este olvido en el bien organizado sistema de políticas macroprudenciales que surgieron a partir de la dura experiencia que representó la crisis mundial del 2008 es un factor de vulnerabilidad, incluso de proporciones fiscales.

Sobre todo al tomar en cuenta la expansión de la deuda mundial, resultado del aprovechamiento de emisores públicos y privados, de las condiciones de estímulo financiero que prevalecieron por más de cuatro años.

En la presentación de la base de datos, participó también el cronista de la crisis de deuda y execonomista en jefe del FMI, Kenneth Rogoff, quien comentó que la deuda pública de las economías avanzadas aparentemente es manejable.

El punto de riesgo radica en que se ha reducido el margen fiscal de maniobra de los gobiernos para enfrentar alguna contingencia.

“Ciertamente, no parece haber un riesgo por ahora, pero les quiero recordar que las pandemias no avisan y, si se llegara a presentar un problema masivo, pues tendremos que salir al mercado a buscar quién lo fondee”, refirió.

Da la impresión de que no se conseguirán las mejores condiciones de crédito, con tasas al alza y un dólar fortaleciéndose.

Deuda mundial, en aumento

Tras las medidas de expansión para estabilizar las condiciones de las economías, se incrementó el endeudamiento de los emisores corporativos en varias regiones del mundo avanzado y emergente.

De acuerdo con la nueva base de batos de deuda del FMI, la deuda mundial alcanzó 164 billones de dólares, una cifra que representa 225% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Es la mayor cifra para este indicador desde la segunda Guerra Mundial.

En la herramienta, se pueden buscar las obligaciones históricas por país desde 1950. Para el caso de México, por ejemplo, identifican 87.5% del PIB en deuda privada, que incluye todas las obligaciones transfronterizas, en todos los instrumentos, esto al 2015, que es la última actualización disponible en el portal.

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