Después de que el mes pasado la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) inició un proceso judicial en contra del banco de inversiones Goldman Sachs, las autoridades federales irán detrás de Morgan Stanley, Citigroup y el Deutsche Bank, para investigar irregularidades relacionadas con el uso de instrumentos financieros derivados y de alto riesgo.

Según reportó el diaro The Wall Street Journal, la Fiscalía Federal estadounidense emprendió una investigación contra Morgan Stanley, a partir de una serie de indagatorias de fraude civil iniciada por la SEC el año pasado sobre el negocio de bonos vinculados a hipotecas.

Morgan Stanley diseñó y comercializó obligaciones de deuda colateralizadas (CDO), mientras que su mesa de transacciones apostaba a que su valor caería , explicó el rotativo.

Añadió que en el proceso, que se encuentra en su fase inicial, las autoridades están investigando, entre otros asuntos, si el banco de inversiones hizo presentaciones apropiadas de sus productos derivados y no ocultó información a sus clientes.

Fuentes explicaron al diario que la entidad financiera ayudó a diseñar estos papeles conocidos entre los corredores como presidentes muertos , en honor a los mandatarios James Buchanan y Andrew Jackson, pero no los comunicó a sus clientes.

De esta forma, Morgan Stanley es el segundo gran banco que enfrenta investigaciones, por el uso irregular de instrumentos financieros de alto riesgo, que contribuyeron al desarrollo de la crisis financiera que detonó en el 2008.

Sin embargo, Citigroup y Deutsche Bank ya están en la mira de la SEC por la comercialización de este tipo de instrumentos.

Según información de Fox Business News, que cita fuentes cercanas al tema, el organismo regulador inició investigaciones en el 2009, pero enfocó su atención y solicitó información adicional a ambos bancos.

En el caso de Citigroup, altos ejecutivos han hecho declaraciones a la SEC , agregó el medio especializado.

Actualmente, Goldman Sachs enfrenta dos demandas, una civil y otra judicial, por defraudar a inversionistas, al vender paquetes de acciones respaldadas por hipotecas de alto riesgo (subprime), y no advertirles que un importante fondo de alto riesgo, Paulson & Co, pronosticó su fracaso financiero.

El presidente de Morgan Stanley, James Gorman, negó tener conocimiento del tema.