Tokio.- El Banco de Japón (BoJ) mantuvo su actual política de estímulo monetario este martes, tras finalizar la reunión de dos días de su órgano rector, al considerar que la economía nipona se encuentra en una fase de recuperación.

De esta manera, el instituto emisor continuará aumentando cada año su stock de deuda pública en 50 billones de yenes (unos 484,000 millones de dólares), con el objetivo de superar definitivamente la deflación, un fenómeno recurrente en los últimos 15 años.

El Banco central nipón quiere intensificar la circulación del dinero en la tercera potencia económica mundial para salir de una deflación que parece hacerse "sempiterna", lo que hace desistir a los empresarios de invertir, así como lleva a los consumidores a postergar sus compras, esperando mejores precios.

El mantenimiento de esta política era esperada por los observadores durante largo tiempo, ante la desaceleración del crecimiento económico del país.

Precisamente, según las cifras oficiales revisadas dadas a conocer el lunes, el crecimiento económico de Japón fue de apenas 1.5% en 2013 a pesar de la aplicación de "abenomics", el plan de reactivación del primer ministro conservador Shinzo Abe, que había empezado dando buenos resultados.

En el último trimestre de 2013, el crecimiento nipón sólo fue de 0.2% en lugar de 3% como estimaban los especialistas.

Los factores que más influyeron en esta caída fueron el menor consumo y una menor inversión que la prevista por parte de las empresas.

mac