El gobernador del Banco de Italia, Ignazio Visco, alertó este martes de que si la polarización política y las tensiones acumuladas de las últimas semanas continúan avanzando, la situación financiera del país también empeorará.

Visco advirtió de que el país está a "muy pocos pasos" de perder el activo de la confianza, en un contexto en el que la economía transalpina afronta una de sus peores crisis institucionales que ha desencadenado una 'ola' de tensiones ante la posibilidad de una victoria del frente euroescéptico.

"No debemos olvidar de que estamos a unos pocos pasos del riesgo muy grave de perder el activo irreemplazable de la confianza", alertó Visco en un discurso pronunciado en la reunión anual de la institución monetaria, asegurando que cualquier medida que debilite la finanzas públicas podría socavar la confianza y 'echar por tierra' años de reformas económicas.

"Para consolidar los resultados alcanzados, lograr un mayor progreso y reducir las debilidades estructurales, hay que seguir adelante con la agenda de reformas", subrayó el banquero, poniendo en evidencia, no obstante, la elevada deuda pública italiana, que considera un elemento de "restricción" y la principal fuente de "vulnerabilidad" para la economía.

Al final del 2017, la deuda pública de Italia ascendió a casi 132% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra "muy elevada" respecto a los estándares anteriores y más de 50 puntos porcentuales por encima de la media del resto de la zona euro. Esto perjudica a la capacidad del país de generar ingresos, ahorrar e invertir.

"Esta situación expone al país a una crisis de confianza, especialmente peligrosa cuando, además de cubrir las necesidades anuales de endeudamiento, grandes volúmenes de títulos con vencimientos próximos deberán ser refinanciados", apuntó. El volumen de títulos que deben ser refinanciados en conjunto en Italia asciende a unos 400,000 millones de euros anuales, según datos del banco.

En este sentido, Visco explicó que después de haber aumentado considerablemente durante la crisis de deuda soberana, el diferencial entre el costo medio de la deuda y el crecimiento del PIB se redujo a alrededor de 1 por ciento. "Se podría reducir aún más en los próximos años, siempre y cuando la situación económica siga siendo positiva", indicó.

Sin embargo, el banquero añadió que si la polarización política y las tensiones acumuladas de las últimas semanas continúan avanzando, la situación financiera del país también empeorará. Al contrario, si el entorno se relaja, el costo de la deuda también caerá, aunque sea sólo un poco. "A este respecto, es esencial preservar la credibilidad del proceso de consolidación de las finanzas públicas", apostilló.

"Hay que subrayar una vez más que no hay atajos en el recorte de la deuda. Una gran parte de los ahorros financieros acumulados de parte de los italianos deben ser utilizados para respaldar los 2.3 billones de euros que conforman nuestra deuda pública. Si el valor de su riqueza se ve puesto en peligro, los italianos huirán buscando refugio en otro lugar. Los inversionistas extranjeros seguirán su ejemplo pero aún más rápido", alertó.

"La crisis financiera que se produciría mancharía la reputación de Italia para siempre", prosiguió Visco, aseverando que el país no es que esté limitado por las normas europeas, sino por la lógica económica y la obligación de no comprometer el futuro de las próximas generaciones.

MOODY'S ADVIERTE DE POSIBLE RECORTE EN CALIFICACIÓN

Por su parte, Moody's dijo el martes que reduciría la calificación de deuda de Italia si las políticas fiscales de su próximo gobierno no eran capaces de encauzar el ratio de deuda pública del país en una tendencia bajista sostenible.

Los acontecimientos políticos de los últimos días no guardan relación con la decisión de poner las notas de Italia en revisión, aseveró la agencia calificadora.

Moody's hacía referencia al fallido intento de la Liga y del Movimiento 5 Estrellas por formar un gobierno. La agencia agregó que la revisión podría durar más del periodo normal de tres meses.

"DESTINO DE ITALIA NO PUEDE DEPENDER DE LOS "MERCADOS FINANCIEROS"

Por otro lado, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, aseguró que el porvenir de Italia, cuya prima de riesgo se encuentra bajo presión por la incertidumbre política, "no puede depender" de los mercados financieros.

"El destino de Italia no puede depender de posibles requerimientos de los mercados financieros", afirmó en un comunicado Juncker, que mostró su convencimiento de que la tercera economía del euro "continuará por su camino europeo".

TORMENTA POLÍTICA AMENAZA RECUPERACIÓN DE BANCOS

La crisis política de Italia pone en riesgo de echar por la borda los años invertidos en la recuperación de los bancos del país, socavar el valor de sus activos, obstaculizar el acceso a la financiación y revivir los temores a una salida del euro.

Antes de la tormenta política, los bancos de Italia se habían desempeñado mejor que rivales de la zona euro, luego de haber reducido una carga de préstamos incobrables que había amenazado con paralizarlos.

Y alentados por la recuperación económica de Italia, fondos de cobertura incluso tomaron posiciones en prestamistas de nivel medio del país, apostando a la recuperación europea.

Pero la perspectiva de elecciones anticipadas, después de que el presidente de Italia vetó el domingo al ministro de Economía propuesto por una coalición euroescéptica, ha profundizado una ola de ventas por temor a un referéndum de facto sobre el euro y un nuevo impulso a partidos antisistema.

"Los riesgos percibidos por los inversionistas han aumentado bruscamente y es por eso que están reduciendo el valor de los bancos italianos, que incluso antes de que la última turbulencia estaba bajo sus valores contables", dijo Andrea Resti, profesor de la Universidad Bocconi de Milán y asesor de supervisión bancaria del Parlamento Europeo.

Un acopio de deuda pública de 2.3 billones de euros, el tercero más grande del mundo, representa una amenaza directa para los bancos, que enfrentan pérdidas por 352,000 millones de euros en bonos nacionales después de que el rendimiento de referencia de Italia tocó un máximo de cuatro años.

La agitación de Roma también podría elevar los retornos que exigen los compradores de los préstamos incobrables que los bancos están tratando desesperadamente de eliminar, lo que estancaría las ventas y los forzaría a ofrecer más descuentos.

El Banco de Italia pronosticó el martes 65,000 millones de euros de ventas de malos préstamos bancarios este año e instó a seguir adelante con la reducción de deuda deteriorada.

A pesar de una caída de 75,000 millones de euros desde su punto máximo tras la recesión, de 360,000 millones de euros, los préstamos problemáticos en Italia todavía representan alrededor de 14% del total del crédito bancario.

La proporción es el doble que en España, donde el proceso de limpieza crediticia ha sido mucho más rápido gracias a la ayuda de la Unión Europea, un sólido crecimiento económico y un repunte de los precios inmobiliarios.

Los prestamistas medianos, como Banco BPM, UBI Banca y BPER Banca son considerados más vulnerables porque no han reducido los malos préstamos tan rápidamente como Intesa Sanpaolo y UniCredit .