El Banco Popular de China (BPC) realizó su mayor inyección de liquidez desde mediados de febrero con una operación cifrada en 300,000 millones de yuanes.

De acuerdo con la información publicada en su página web, esta inyección se llevará a cabo mediante acuerdos de recompra inversa —conocidos como “repos”— a siete días.

Por ahora, la tasa de interés de este tipo de operaciones, una de sus principales herramientas de inyección de liquidez, se mantiene en 2.2%, tasa fijada a finales de marzo que supuso el mínimo histórico.

El BPC aseguró que esta inyección tiene como objetivo compensar el impacto de diversos factores como la emisión de bonos gubernamentales o la liquidación final de los impuestos de sociedades.

Asimismo, como es habitual cuando realiza una operación como esta, el banco central indicó que trata de “mantener la liquidez en el sistema bancario en un nivel razonablemente suficiente”.

Debido a que ninguno de los anteriores acuerdos de recompra inversa expiraba esta semana, las inyecciones de liquidez llevadas a cabo por el BPC alcanzaron 670,000 millones de yuanes desde el lunes.

La máxima autoridad monetaria del país se ha propuesto “reforzar los ajustes contracíclicos” ante el impacto de la pandemia de la Covid-19 con una política monetaria “más flexible y apropiada”.

El banco central también apoyará a la economía real, especialmente a las pequeñas y medianas empresas.