El Banco Central de Argentina (BCRA) mantendrá su política monetaria contractiva pese a las fuertes restricciones cambiarias anunciadas el fin de semana en medio de una grave crisis, dijo el lunes el presidente de la entidad.

"El sistema financiero está sólido", señaló en una conferencia de prensa el presidente del banco central Guido Sandleris, que añadió que la entidad está renegociando con el Fondo Monetario Internacional (FMI) las metas para septiembre acordadas con el organismo, que otorgó un crédito por 57,000 millones de dólares al país en 2018.

 

“La mitad de los dólares depositados está en el Banco Central, y el resto en los bancos”, explicó Sandleris. 

El titular de la autoridad monetaria dijo que confía en que las medidas adoptadas por el gobierno “permitirán reducir la volatilidad cambiaria”.

Sandleris comentó que las medidas que anunció el gobierno este domingo 1 de septiembre afectan a tan sólo el 2% de los que compran dólares, unas “26,000 personas”. Así se refirió el titular del BCRA a las restricciones para comprar billetes verdes por encima de los 10,000 dólares. 

La medida se adopta en medio de una grave crisis financiera que sufre el país sudamericano con una profunda caída del peso y salida de depósitos desde los bancos, junto a una notoria retracción en las reservas internacionales, todo dentro del marco de las dudas políticas que dispararon las recientes elecciones primarias.

Hacen filas para sacar ahorros de los bancos

Argentinos formaban largas filas frente a bancos en Buenos Aires desde una hora antes de su apertura, esperando para poder retirar sus ahorros, luego de que el gobierno dispuso restricciones cambiarias para lidiar con la crisis financiera que golpea al país.

"Saqué mi plata del banco por precaución, creo que es un momento en donde nos estamos llevando muchas sorpresas. Mañana nos podemos levantar y ver que todo cambió, prefiero ser precavida y no arrepentirme después", comentó Catalina Pedace, una empleada y estudiante universitaria de 25 años, a la salida de un banco en el centro de Buenos Aires.

Habituados a los descalabros económicos y a perder sus ahorros, los argentinos son capaces de oler una crisis a distancia y las medidas anunciadas por el Gobierno fueron para muchos una señal de alerta.

"La inestabilidad y la poca información generan miedo, y creo que muchos estamos actuando por ese miedo que nos genera el no saber qué es lo que puede pasar", agregó Pedace.

En las crisis de 1989/1990 y de 2001/02, muchos ahorristas perdieron su dinero por el congelamiento y confiscación de depósitos, recuerdos que aún estaban vivos en las calles del centro financiero de Buenos Aires.

A las puertas de varios bancos, los clientes se quejaban de las largas filas para sacar el dinero de sus cuentas y también de problemas de los sistemas de banca digital, que en ocasiones impedían realizar operaciones.

"No anda nada, se cayeron todos los sistemas. Hay un lío de gente en el centro (en la zona bancaria) que no se puede caminar", explicó a Reuters Pablo Ferro, un abogado de 41 años que insistía con reiniciar el teléfono para hacer funcionar la aplicación móvil de su banco.

Los depósitos totales de los bancos en dólares descendieron de 35,245 millones de dólares antes de las elecciones primarias a 31,551 millones de dólares el 27 de agosto, según el último Informe Monetario del Banco Central Argentino, previo a los límites a las compras de divisas impuestos por el banco central.

Con información de Reuters.