El reducir los impuestos a las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) en Latinoamérica, ayudaría a mejorar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de los trabajadores, recomendó Jorge Familiar, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

“Los aranceles e impuestos sobre la tecnología podrían estar frenando el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita en más de 1 punto porcentual al año en toda la región”, expuso.

En el estudio "Los empleos del mañana en Tecnología", productividad y prosperidad en América Latina y el Caribe, destaca que los impuestos que se hacen en este tipo de productos generalmente encarecen el precio de la tecnología que sirve para mejorar la productividad.

Por ejemplo, los teléfonos inteligentes y las tabletas en algunos países de la región son los más caros del mundo, por lo que se deben buscar generar políticas públicas que incentiven a una mayor inversión en la innovación tecnológica.

El organismo internacional asegura que con la implementación de las tecnologías de la información se podrían generar más y mejores puestos de trabajo en los siguientes años.

“Rechazar la tecnología por miedo a que se pierdan empleos sería un error. Las nuevas tecnologías pueden y deben ser adoptadas para promover la prosperidad compartida en toda América Latina y el Caribe”.

Beneficiaría al sector manufacturero en México

En el caso de México, el organismo internacional refirió que existe un mayor efecto positivo cuando se adoptan nuevos procesos tecnológicos en el sector manufacturero que los que se dan en la actividad comercial.

“No se reduce la mano de obra cuando se aplican las TICs (…) en las empresas manufactureras que utilizan internet se tiene como resultado un aumento de 10% en el número de operadores y de 11% en la parte administrativa”.

Subraya que las empresas mexicanas que hacen un uso más intensivo de las TICs, tienden a brindan mayor capacitación para sus trabajadores, lo que resulta en un mayor interés de seguir innovando y mejorar la productividad laboral.

“Es probable que la gente que recibe esta capacitación se interese más en el uso de las tecnologías digitales debido al mayor acceso a la información”.

Según el estudio, con la implementación tecnológica, las compañías podrían bajar costos variables, ampliar la producción, llegar a más mercados, hacer más dinero y generar más y mejores puestos de trabajo.

Lo anterior lo menciona en el sentido de que América Latina y el Caribe tiene las tasas de adopción de tecnologías digitales más bajas que en países similares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El estudio del Banco Mundial también menciona el caso de Argentina, donde las empresas manufactureras que invirtieron en TICs ahora tienen un mayor aumento del número de empleos para trabajadores tanto poco especializados como altamente especializados.

En tanto en Colombia, el uso del servicio de banda ancha de alta velocidad por parte de las empresas manufactureras redunda en un aumento directo de la demanda tanto de mano de obra y trabajadores poco especializados como de trabajadores profesionales más especializados.

En el caso de Brasil, las industrias intensivas en tecnología dependen cada vez más de empleados que realizan tareas cognitivas y analíticas; mientras que en Chile, tras la adopción de software complejo (de producción, gestión de clientes y de otros rubros comerciales), las empresas aumentaron su inversión en capacitación para el desarrollo de habilidades técnicas específicas para las TICs.