El Banco Central de Chile dijo este viernes que aplicará medidas para contener un eventual alza en la volatilidad de los mercados por un segundo retiro parcial de ahorros en los fondos de pensiones privados, destinado a paliar los efectos económicos de la pandemia de coronavirus.

El organismo señaló que el proceso, como ocurrió con el primer retiro aprobado, conllevaría "una importante liquidación de activos" por parte de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) para cumplir con los pagos.

El banco reabrirá un "programa especial de Compra al Contado y Venta a Plazo (CC-VP) por el remanente del primer programa, equivalente a un monto de hasta el equivalente a 8,500 millones de dólares".

Además reactivará el remanente del programa especial de compra de Depósitos a Plazo, equivalente a un monto de hasta el equivalente a 7,750 millones de dólares.

Los programas estarán vigentes entre el 9 de diciembre y el 15 de febrero, precisó.

El Congreso chileno aprobó el jueves el nuevo retiro del 10% de los recursos de los ciudadanos en las AFP tras intensas negociaciones con el gobierno para evitar que bloqueara la iniciativa, originalmente propuesta por diputados opositores.

El Congreso aprobó un primer retiro parcial de los fondos en julio, con apoyo de legisladores oficialistas, como una manera de enfrentar la crisis económica.

El Banco Central ha subrayado el efecto positivo para la recuperación de la economía local del primer retiro de fondos.

Piñera promulga nuevo retiro anticipado de fondos de pensiones en Chile

El presidente de Chile, el conservador Sebastián Piñera, promulgó este viernes una ley que permite un nuevo retiro del 10% de los fondos de pensiones de los trabajadores como forma de aliviar la crisis económica que trajo la pandemia del coronavirus.

El proyecto fue aprobado el jueves en el Parlamento y permite el retiro, por segunda vez desde agosto de este año, de 10% de los fondos privados de pensiones que cada trabajador acumula en las Aseguradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

Estos fondos privados han sido uno de los tres principales blancos de las protestas sociales que han sacudido Chile desde octubre de 2019, porque pagan pensiones muy bajas y muy lejos del 100% del último sueldo, como prometieron cuando se implementó este sistema durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Luego del primer retiro, ya en septiembre se reflejó una reactivación tímida del comercio, tratamientos de salud y reducción de impagos.

"Estamos muy conscientes de los desafíos sociales que se derivan de la pandemia del coronavirus, de la recesión de la economía mundial y de la urgencia y justicia de mejorar las pensiones de todos los chilenos. Por eso nuestro gobierno ha buscado hacer frente a ambos desafíos en forma simultánea", indicó el mandatario al firmar la nueva ley que habilita un mecanismo al que un principio se opuso.

Inicialmente, el proyecto del Ejecutivo contenía una serie de requisitos, como el pago completo de impuestos por los montos retirados y la obligatoriedad de restituir los fondos a futuro.

Pero en su trámite en el Parlamento quedó casi en iguales condiciones que la iniciativa opositora, salvo en materia impositiva para quienes perciben más de 2,000 dólares mensuales.

La gran mayoría de la población aprueba el segundo retiro, según los sondeos. El primer retiro fue solicitado por unos 10 millones de trabajadores, quienes sacaron de las AFP unos 18,000 millones de dólares.