El Banco Central Europeo (BCE) habría creado un grupo de trabajo para examinar la idea de crear un “banco malo” que absorba deuda impagada en la eurozona, según informó Reuters. El organismo que preside Christine Lagarde, no ha realizado comentarios al respecto.

Este proyecto, que se habría acelerado en las últimas semanas, surgiría con el fin de proteger a los bancos de las secuelas de la crisis ocasionada por la pandemia del coronavirus. Fuentes consultadas por Reuters temen que el desempleo corte los ingresos necesarios para devolver a la banca los préstamos.

La cantidad de deuda en la zona euro que corre el riesgo de no reembolsarse por completo sería de más de medio billón de euros, incluyendo tarjetas de crédito, préstamos para automóviles e hipotecas. Además, esta cifra aumentará a medida que la crisis ocasionada por el coronavirus asfixie a los prestatarios y podría incluso duplicarse hasta llegar a un billón de euros, lo que supondría una enorme carga sobre unos bancos ya frágiles y obstaculizaría la concesión de nuevos préstamos, según indican fuentes familiarizadas con los planes del BCE.

La idea de un “banco malo” de la zona euro fue debatida y aparcada hace más de dos años y ahora el BCE habría consultado a los bancos y a representantes de la UE sobre un plan en las últimas semanas, de acuerdo con Reuters.

En estos planes el respaldo del BCE es crítico, pero también sería necesario el visto bueno de Alemania, la mayor economía del bloque. Berlín se ha opuesto durante mucho tiempo a planes que impliquen una mutualización de las deudas en la eurozona, aunque recientemente dio un giro inesperado al aceptar asumir deuda de manera conjunta para destinarla a un fondo de recuperación de la pandemia.

¿Qué es un banco malo?

Un banco malo es una entidad, pública o privada, que adquiere los activos deteriorados de los bancos, que pueden ser préstamos o adjudicados, con la intención de liquidarlos en un periodo prolongado.

Los bancos malos tienen ventajas importantes. Primero, suponen una gestión centralizada y especializada de estos activos. Segundo, son un punto único de acceso para los inversionistas interesados en comprar estos activos. Y tercero, se gana tiempo para que la liquidación sea más ordenada. Para los bancos que aportan los activos, por una parte, ésta es una de las maneras más rápidas de limpiar su balance. Por otra parte, como se suelen adquirir con descuentos muy significativos, esto tiene un impacto negativo en el corto plazo de las cuentas de estos bancos.