El Banco Central Europeo (BCE) podría decidir en junio poner fin a su programa de estímulos este año y subir las tasas de interés hacia mediados del 2019, dijo el martes Sabine Lautenschlaeger, integrante del comité ejecutivo de la institución.

Los inversores han abandonado sus apuestas a largo plazo sobre una subida de tasas del BCE en junio del 2019, en medio de señales de un crecimiento económico más débil en la zona euro y una agitación en los mercados asociada con la crisis política que atraviesa Italia.

No obstante, Lautenschlaeger, una locuaz partidaria de políticas más estrictas, hizo caso omiso a este periodo de desaceleración y dijo que el destino del programa de impresión de dinero del BCE por valor de 2.55 billones de euros podría sellarse en el encuentro que se celebrará el 14 de junio en Riga, antes de lo indicado por la mayoría de sus colegas.

"Junio podría ser el mes para decidir de una vez por todas el fin gradual de las compras netas de activos a fines de este año", dijo Lautenschlaeger en un discurso a universitarios. "Una primera alza (de tasas) en torno a la mitad del 2019 no ha sido descartado por completo".

A principios de mayo, los inversionistas daban por descontado una subida de tasas en la reunión del BCE de junio del 2019, pero ahora han aplazado sus expectativas hasta octubre del año próximo.

Esta situación se produce tras la publicación de una serie de datos económicos más débiles de lo esperado y en medio de una crisis política en Italia por el futuro del país en la zona euro, que está agitando los mercados financieros en la tercera mayor economía del bloque y empezó a afectar a otros países con una gran carga de deuda.

Lautenschlaeger no mencionó a Italia, pero expresó un tono de confianza sobre la economía.

"Hemos observado que el ritmo de crecimiento se ha vuelto más moderado, pero no estamos viendo un punto de inflexión", señaló. "Seguimos confiados en la fortaleza de la economía".