El Banco Central Europeo dejó intacta el jueves su política monetaria, tomándose un respiro tras una serie de medidas sin precedentes en los cuatro últimos meses para salvar a una economía que lucha contra la mayor recesión de la que se tiene memoria debido a la pandemia de coronavirus.

La tasa de interés para los depósitos se mantendrá en su nivel mínimo histórico de-0.5% y el tipo principal de refinanciación en un nivel de 0 por ciento.

El BCE ya está comprando cantidades récord de deuda para mantener bajo el costo del endeudamiento y paga a los bancos para que vengan a su ventanilla a recoger su efectivo, todo con el objetivo de atenuar una recesión provocada por la crisis sanitaria que podría restar alrededor del 10% de la producción económica este año.

Sin embargo, los últimos datos económicos han superado las expectativas, lo que sugiere que se está produciendo una recuperación, por lo que no parece urgente que el BCE tome más medidas, incluso aunque las perspectivas sigan siendo complejas por los riesgos de una nueva ola de infecciones de Covid-19.

Con la decisión del jueves, el BCE sigue en camino de comprar hasta 1.35 billones de euros de deuda hasta el próximo mes de junio en el marco de su Programa de Compras de Emergencia Pandémica y hasta 1.8 billones de euros si se incluyen también otros programas de recompra de deuda.