El fracaso de la operación del canje de bonos de deuda conducirá a Grecia a una quiebra desordenada, cuyo impacto se sentirá en directo en los sectores bancarios de España, Italia, Portugal e Irlanda, advirtió el Instituto Internacional de Finanzas (IIF).

A dos días de que venza el plazo para completar el canje voluntario de bonos con el gobierno griego, el IIF estimó que de completarse la quiebra griega, las bancas de España e Italia tendrán que ser apuntaladas con unos 350,000 millones de euros.

Además del rescate de la banca, las instituciones de España e Italia tendrían que conseguir una recapitalización de unos 160,000 millones de euros adicionales para arrancar operaciones, plantearon.

En una nota especial, analistas del Instituto proyectaron aparte que el rescate de las bancas de Irlanda y Portugal tendría que ascender a otros 380,000 millones de euros.

En el documento, los especialistas del IIF enfatizaron que el mayor acreedor de Grecia es el mismo Banco Central Europeo (BCE). Según sus cuentas, el Instituto central tiene una exposición a los títulos del país helénico equivalente a 177,000 millones de euros.

En consecuencia, enfatiza el análisis, el fracaso del acuerdo de canje de deuda griega tendrá un costo superior al billón de euros.

CUENTA REGRESIVA

El 8 de marzo concluye el plazo para que los tenedores de bonos griegos decidan si participarán en la reestructuración de la deuda de aquel país, lo que significará la condonación de 53% del valor de los títulos.

Sólo 20% de los acreedores privados de Grecia ha accedido al canje de deuda bajo la premisa de que una vez que la economía entre en recuperación, serán los primeros en recibir una compensación.

A cambio del canje, los tenedores recibirán nuevos bonos a 11 y 30 años con un valor de 31.5% del principal original, 15% restante correspondería a los bonos a corto plazo relacionados con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera.

Para mantener como voluntario el acuerdo de la quita parcial de la deuda, se necesita que 90% de los acreedores acepte la operación de canje antes del jueves.

Si la proporción de aceptación es inferior a 90%, Grecia activaría las Cláusulas de Acción Colectiva que ha autorizado el Congreso griego y que, a decir de analistas de riesgo en Standard and Poor’s y Fitch, implicaría de inmediato una quiebra financiera. La quiebra desordenada se presentaría si sólo 75% de los acreedores accede a condonar parcialmente la deuda.

En ese caso, el BCE y los bancos centrales de los países europeos sufrirían pérdidas en sus inversiones en bonos griegos; el banco central heleno sufriría fuertes pérdidas, pues es uno de los mayores tenedores de deuda griega, y el BCE dejaría de aceptar los bonos griegos como colateral para respaldar operaciones.

LA CONDONACIÓN SUPONE 53% DE LOS BONOS

No cobrarán quienes no se acojan a la quita

La Autoridad de Gestión de la Deuda Pública de Grecia (PDMA) advirtió que los acreedores que no se acojan al proceso de quita de la deuda no recibirán fondos procedentes del nuevo préstamo internacional por valor de 130,000 millones de euros.

El programa económico de Grecia no contempla que haya fondos disponibles para hacer pagos a los acreedores del sector privado que declinen participar en la PSI (Participación del Sector Privado, como se conoce oficialmente la quita) , avisó la PDMA.

La PDMA explicó: Si la PSI no se completa con éxito , los prestamistas internacionales no financiarán el nuevo programa económico y Grecia se vería obligada a reestructurar su deuda en condiciones menos favorables a las que plantea el actual proceso de quita. Si la proporción de tenedores de deuda que se suman de forma voluntaria supera los dos tercios del total se votará la activación de Cláusulas de Acción Colectiva, que obligarían a los tenedores minoritarios a sumarse a la PSI, aun en contra de su voluntad.

Las agencias de calificación consideran que esto supondría una suspensión de pagos y podría activar los CDS. (Con información de CincoDías)

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